Generación del 27: autores, obras y características

La Generación del 27 es el grupo de poetas españoles que se dio a conocer en los años veinte del siglo XX y que unió la tradición literaria española con las vanguardias. Toma su nombre del homenaje a Luis de Góngora que organizó el Ateneo de Sevilla los días 16 y 17 de diciembre de 1927, cuando se cumplían trescientos años de la muerte del poeta cordobés. Sus autores principales son Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Vicente Aleixandre, Dámaso Alonso, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Luis Cernuda, Emilio Prados y Manuel Altolaguirre, con Miguel Hernández como heredero más joven. Entre sus obras más conocidas están el Romancero gitano, de Lorca; Marinero en tierra, de Alberti, y Cántico, de Guillén. A su lado trabajaron escritoras y artistas a las que hoy llamamos las Sinsombrero.
Es un tema fijo de cuarto de la ESO y de Bachillerato.
Por qué se llama Generación del 27
Góngora había muerto en Córdoba en 1627. Muchos lo tenían por un poeta oscuro y retorcido; para estos jóvenes era un maestro de la metáfora, casi un vanguardista adelantado a su tiempo. En 1927 lo reivindicaron con la edición de las Soledades preparada por Dámaso Alonso, la Antología poética en honor de Góngora, de Gerardo Diego, y números especiales de revistas como Litoral o La Gaceta Literaria.
El acto más recordado fue el de Sevilla. Los días 16 y 17 de diciembre, el Ateneo de la ciudad, con el apoyo económico del torero Ignacio Sánchez Mejías, invitó a Jorge Guillén, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Federico García Lorca, Rafael Alberti, José Bergamín y Juan Chabás a dar conferencias y lecturas. Su fotografía allí es la imagen del grupo, y años después Lorca dedicaría a su anfitrión el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías.
También se les ha llamado generación de la amistad, generación de la dictadura o de la República, o generación Guillén-Lorca, y algunos críticos prefieren decir grupo del 27.
Qué tenían en común
Los diez poetas del núcleo nacieron entre 1891, el año de Salinas, y 1905, el de Altolaguirre, y varios fueron profesores de literatura. Eran amigos, coincidían en la Residencia de Estudiantes de Madrid, donde vivieron Lorca, Dalí o Buñuel, y publicaban en las mismas revistas, como la Revista de Occidente, de José Ortega y Gasset, o Litoral, que imprimían en Málaga Prados y Altolaguirre. En 1932, la antología Poesía española, de Gerardo Diego, los presentó juntos y ayudó a fijar la lista que todavía se estudia.
Características de la Generación del 27
Tradición y vanguardia
Conocían a fondo a los clásicos, del romancero y la lírica popular a Garcilaso, San Juan de la Cruz, Lope de Vega y Góngora, y admiraban a Bécquer, el autor de las Leyendas y las Rimas. Al mismo tiempo, se sentían cerca de las vanguardias europeas: el ultraísmo, el creacionismo del chileno Vicente Huidobro, que Gerardo Diego cultivó como pocos, y después el surrealismo. Por eso Lorca escribió romances llenos de metáforas de vanguardia.
Los maestros: Góngora y Juan Ramón Jiménez
De Góngora tomaron la metáfora atrevida y el cuidado del verso, que se notan en Cal y canto, de Alberti, o en Perito en lunas, de Miguel Hernández. El maestro vivo fue Juan Ramón Jiménez, el autor de Platero y yo y Premio Nobel de Literatura en 1956, que en libros como Eternidades, de 1918, buscaba una poesía desnuda, sin adornos ni anécdota.
De la poesía pura al surrealismo
En los años veinte dominó la poesía pura, intelectual, que elimina lo sentimental para quedarse con la esencia de las cosas, en la línea de Juan Ramón y del francés Paul Valéry: su mejor ejemplo es Cántico, de Guillén. Hacia 1929 llegó el surrealismo, que dio entrada al subconsciente, a las imágenes de los sueños y a la angustia. En los años treinta la poesía se rehumanizó y llegó el compromiso político. En 1935, el chileno Pablo Neruda publicó en su revista Caballo verde para la poesía un manifiesto a favor de una poesía sin pureza.
La guerra civil y el exilio
La guerra rompió el grupo. Lorca fue asesinado en 1936; Salinas, Guillén, Alberti, Cernuda, Prados y Altolaguirre se exiliaron, y Dámaso Alonso, Aleixandre y Gerardo Diego se quedaron en España. En el exilio, la poesía se llenó de nostalgia; en España, de preguntas sobre el sentido de la vida y sobre Dios.
En resumen, las características de la Generación del 27 son:
- Equilibrio entre tradición y vanguardia, y entre lo popular y lo culto.
- La metáfora como centro del poema, por influencia de Góngora y de las vanguardias.
- Variedad de formas: el romance, la canción popular, el soneto, la décima y el verso libre.
- Temas universales: el amor, la naturaleza, la ciudad moderna, la muerte y el destino humano.
- Una evolución común: de la poesía pura al surrealismo y a una poesía más humana y comprometida.
Autores de la Generación del 27 y sus obras
Estos son los diez poetas del núcleo, por orden de nacimiento, y Miguel Hernández.
Pedro Salinas
Nació en Madrid en 1891 y murió exiliado en Boston en 1951. Catedrático de literatura en Sevilla, donde tuvo como alumno a Cernuda, es el gran poeta del amor del grupo, con versos de apariencia sencilla y conversacional. Obra clave: La voz a ti debida, de 1933, que continúa Razón de amor, de 1936.
Jorge Guillén
Nació en Valladolid en 1893 y murió en Málaga en 1984. Es el poeta de la poesía pura y del entusiasmo ante el mundo. Su Cántico pasó de setenta y cinco poemas en 1928 a trescientos treinta y cuatro en 1950, y después llegó el más amargo Clamor. Vivió exiliado en Estados Unidos y en 1976 recibió el primer Premio Cervantes. Obra clave: Cántico.
Gerardo Diego
Nació en Santander en 1896 y murió en Madrid en 1987. El más versátil: creacionista en Imagen y Manual de espumas y clásico en sonetos como «El ciprés de Silos», de Versos humanos, de 1925. Se quedó en España y en 1979 compartió el Premio Cervantes con Jorge Luis Borges. Obra clave: Manual de espumas, de 1924.
Vicente Aleixandre
Nació en Sevilla en 1898 y murió en Madrid en 1984. Es el gran poeta surrealista del grupo. En 1977 recibió el Premio Nobel de Literatura por una poesía que ilumina la condición humana en el cosmos y en la sociedad, y que renovó la poesía española de entreguerras. Se quedó en España, donde fue un referente para los poetas jóvenes. Obras clave: La destrucción o el amor, de 1935, y Sombra del paraíso, de 1944.
Dámaso Alonso
Nació en Madrid en 1898 y murió allí en 1990. Gran filólogo, editó las Soledades de Góngora en 1927 y dirigió la Real Academia Española entre 1968 y 1982. Su gran libro de poemas, un grito de angustia ante un mundo cruel, es el ejemplo principal de lo que él llamó poesía desarraigada. Premio Cervantes en 1978. Obra clave: Hijos de la ira, de 1944.
Federico García Lorca
Nació en Fuente Vaqueros, en Granada, en 1898, y fue asesinado en agosto de 1936. El autor más famoso del grupo une lo popular andaluz y la vanguardia: la luna, el agua, la sangre o el caballo son en su obra símbolos del deseo y de la muerte. Obras clave: el Primer romancero gitano, de 1928, conocido como Romancero gitano; Poeta en Nueva York, publicado en 1940, y el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, de 1935.
Rafael Alberti
Nació en El Puerto de Santa María, en Cádiz, en 1902, y murió allí en 1999, el último superviviente del núcleo. Su primer libro, Marinero en tierra, de 1925, canciones populares con nostalgia del mar, ganó el Premio Nacional de Literatura; luego pasó por el gongorismo de Cal y canto y el surrealismo de Sobre los ángeles, de 1929. Comunista, vivió casi cuarenta años exiliado, sobre todo en Argentina e Italia, y recibió el Premio Cervantes en 1983. Obras clave: Marinero en tierra y Sobre los ángeles.
Luis Cernuda
Nació en Sevilla en 1902 y murió en Ciudad de México en 1963. Poeta del choque entre el deseo y la realidad, expresó su homosexualidad con una valentía insólita en su época. Reunió toda su poesía en La realidad y el deseo, que amplió de 1936 a 1964, y vivió exiliado en Gran Bretaña, Estados Unidos y México. Obras clave: Los placeres prohibidos y Donde habite el olvido.
Emilio Prados
Nació en Málaga en 1899 y murió en Ciudad de México en 1962. Con Altolaguirre fundó en 1926 la revista Litoral, en cuyos suplementos salieron Canciones, de Lorca, o Ámbito, de Aleixandre. Su poesía es íntima y meditativa. Obra clave: Jardín cerrado, escrito en el exilio.
Manuel Altolaguirre
Nació en Málaga en 1905 y murió en Burgos en 1959, tras un accidente de coche. Poeta e impresor, editó con Prados Litoral y después otras revistas. Se casó con la poeta Concha Méndez, una de las Sinsombrero, y en el exilio mexicano trabajó en el cine con Luis Buñuel. Obra clave: Las islas invitadas, de 1926.
Miguel Hernández, el epígono del 27
Nació en Orihuela, en Alicante, en 1910, en una familia humilde, y murió de tuberculosis en la cárcel de Alicante en 1942. ¿Es de la Generación del 27? Por edad, no, y muchos manuales lo sitúan en la generación del 36. Pero empezó a la sombra del 27: Perito en lunas, de 1933, imita a Góngora, y en Madrid fue amigo de Aleixandre y de Neruda. Dámaso Alonso lo llamó «genial epígono» del grupo, es decir, su último heredero. Obras clave: El rayo que no cesa, de 1936, y Viento del pueblo, de 1937.
En torno al grupo hubo también prosistas y dramaturgos de su edad, como Alejandro Casona, Max Aub o Ramón J. Sender, autor de Réquiem por un campesino español.
Las Sinsombrero, las mujeres de la Generación del 27
Durante décadas, los manuales solo hablaron de los hombres del grupo, pero junto a ellos hubo escritoras, pintoras y pensadoras. Hoy se las conoce como las Sinsombrero.
El nombre viene de una anécdota que contaba la pintora Maruja Mallo: un día, ella, la también pintora Margarita Manso, Lorca y Dalí se quitaron el sombrero y cruzaron así la Puerta del Sol de Madrid. Ir con la cabeza descubierta era entonces una provocación, sobre todo en una mujer, y la gente les tiró piedras. El nombre se popularizó en 2015 con el documental Las Sinsombrero, emitido en La 2, y con el libro de Tània Balló, una de sus directoras, de 2016. Estas son las más estudiadas:
- Maruja Mallo, pintora gallega. En 1928, Ortega y Gasset le organizó su primera exposición en la Revista de Occidente.
- Concha Méndez, poeta, autora de Canciones de mar y tierra, de 1930, e impresora con su marido, Manuel Altolaguirre.
- Rosa Chacel, novelista, autora de Estación. Ida y vuelta, de 1930, y Memorias de Leticia Valle, de 1945.
- María Zambrano, filósofa, autora de Claros del bosque. Vivió cuarenta y cinco años en el exilio, y en 1988 fue la primera mujer que recibió el Premio Cervantes.
- Ernestina de Champourcín, poeta, autora de Cántico inútil, de 1936, y discípula de Juan Ramón Jiménez.
- Josefina de la Torre, poeta, cantante y actriz canaria. Con Champourcín, fue una de las dos únicas mujeres de la antología de Gerardo Diego de 1934.
- María Teresa León, escritora y esposa de Alberti. En la guerra participó en el traslado de cuadros del Museo del Prado para ponerlos a salvo, y en el exilio escribió Memoria de la melancolía.
- Margarita Manso, pintora, amiga de Lorca y de Dalí y protagonista de la anécdota del sombrero.
Hubo otras, como la escultora Marga Gil Roësset o la pintora Remedios Varo. Muchas se reunían en el Lyceum Club Femenino, fundado en Madrid en 1926, y buena parte acabó en el exilio, lo que ayudó a que se las olvidara.
Etapas de la Generación del 27
Hasta 1927
Años de aprendizaje. Conviven la huella de Bécquer y de Juan Ramón con las vanguardias, la poesía pura de Guillén y Salinas y el neopopularismo, que imita la canción tradicional, como Marinero en tierra o las Canciones de Lorca. La etapa culmina con el entusiasmo por Góngora.
De 1927 a la guerra civil
El grupo deja atrás la poesía pura. Llega el surrealismo, con Sobre los ángeles, Poeta en Nueva York o La destrucción o el amor; la poesía se rehumaniza y, con la Segunda República, autores como Alberti se comprometen políticamente. Es también la época de La voz a ti debida y de las grandes tragedias de Lorca.
Después de la guerra
El grupo se dispersa. En España, en 1944, se publican Hijos de la ira y Sombra del paraíso, dos libros existenciales. En el exilio, los poetas escriben sobre la patria perdida y el recuerdo, como Alberti en Retornos de lo vivo lejano, de 1952, o Guillén en Clamor.
El teatro de Lorca y la Generación del 27
El 27 fue sobre todo poético, pero tuvo un gran dramaturgo: Lorca. Durante la Segunda República dirigió La Barraca, un grupo de teatro universitario que llevó por los pueblos de España clásicos como Fuenteovejuna, de Lope de Vega. En esos años escribió sus tres grandes tragedias rurales, protagonizadas por mujeres a las que la sociedad impide vivir su deseo:
- Bodas de sangre, estrenada en Madrid en 1933: una novia huye el día de su boda con su antiguo amor, Leonardo, y la persecución acaba en tragedia. Aquí tienes el resumen de Bodas de sangre.
- Yerma, estrenada en Madrid en 1934: una campesina casada con un hombre frío se consume porque no consigue tener hijos. Lee el resumen de Yerma.
- La casa de Bernarda Alba, terminada en junio de 1936, dos meses antes de su muerte, y estrenada en Buenos Aires en 1945: una madre impone a sus cinco hijas ocho años de luto. Consulta el resumen de La casa de Bernarda Alba.
Las tres mezclan prosa y verso, canciones populares y símbolos como la luna o el cuchillo, y tratan los temas de su poesía: el deseo, la frustración, el honor y la muerte. En el exilio, en 1944, Alejandro Casona estrenó en Buenos Aires La dama del alba con la compañía de Margarita Xirgu, la actriz de Yerma, que pocos meses después estrenaría allí Bernarda Alba.
Estos son los resúmenes de nuestra web relacionados con la Generación del 27 y su época:
-
Bodas de sangre Federico García Lorca
-
Yerma Federico García Lorca
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La casa de Bernarda Alba Federico García Lorca
-
Platero y yo
Juan Ramón Jiménez
-
La dama del alba
Alejandro Casona
-
Fuenteovejuna
Lope de Vega
Poemas de la Generación del 27
El poema más famoso del grupo es probablemente el «Romance sonámbulo», de Lorca, que empieza con dos versos que casi todo el mundo ha oído: «Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas.» Estos son otros poemas muy estudiados:
- «Romance sonámbulo» y «Romance de la luna, luna», de Lorca, en el Romancero gitano.
- «El mar. La mar», de Alberti, en Marinero en tierra.
- «El ciprés de Silos», de Gerardo Diego, en Versos humanos.
- «Más allá», que abre el Cántico de Guillén.
- «Unidad en ella», de Aleixandre, en La destrucción o el amor.
- «Insomnio», de Dámaso Alonso, en Hijos de la ira.
Preguntas frecuentes sobre la Generación del 27
¿Quiénes son los autores de la Generación del 27?
Pedro Salinas, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Vicente Aleixandre, Dámaso Alonso, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Luis Cernuda, Emilio Prados y Manuel Altolaguirre, con Miguel Hernández como epígono. Hoy se reivindica también a las Sinsombrero.
¿Cuáles son las características de la Generación del 27?
La unión de tradición y vanguardia, la admiración por Góngora y Juan Ramón Jiménez, el peso de la metáfora y la evolución de la poesía pura al surrealismo y al compromiso.
¿Cuáles son las obras más importantes de la Generación del 27?
El Romancero gitano, de Lorca; Cántico, de Guillén; La voz a ti debida, de Salinas; Sobre los ángeles, de Alberti; La destrucción o el amor, de Aleixandre, e Hijos de la ira, de Dámaso Alonso. En teatro, las tragedias de Lorca.
¿Quiénes eran las Sinsombrero?
Las escritoras y artistas de la Generación del 27, como Maruja Mallo, Concha Méndez, Rosa Chacel o María Zambrano. El nombre recuerda el día en que Mallo, Margarita Manso, Lorca y Dalí se quitaron el sombrero en la Puerta del Sol.
¿Cómo se resume la Generación del 27?
Es un grupo de poetas amigos, nacidos entre 1891 y 1905, que se dio a conocer con el homenaje a Góngora de 1927. Unieron tradición y vanguardia, pasaron de la poesía pura al surrealismo y al compromiso, y la guerra los separó: Lorca fue asesinado, la mayoría se exilió y unos pocos se quedaron en España. Para preparar el tema con tus palabras, te ayudará saber cómo hacer un buen resumen de un texto.
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