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Cápsulas Literarias
Portada de El árbol de la ciencia

Novelas Realismo literario

El árbol de la ciencia. Resumen y análisis.

de Pío Baroja (1911)

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De qué trata El árbol de la ciencia (resumen corto)

El árbol de la ciencia, de Pío Baroja, cuenta la vida de Andrés Hurtado, un joven madrileño que estudia Medicina a finales del siglo XIX. Andrés busca un sentido a la vida a través de la ciencia y la filosofía, pero todo lo que ve le confirma su pesimismo: una universidad mediocre, una familia sin cariño dominada por un padre egoísta, hospitales llenos de miseria y la muerte de su hermano pequeño, Luisito, al que quería como a un hijo. En largas conversaciones con su tío, el doctor Iturrioz, reflexiona sobre el conocimiento y la vida. Después trabaja como médico rural en Alcolea del Campo, un pueblo atrasado y hostil, y más tarde en Madrid, en medio de la indiferencia general ante el desastre de 1898. Se casa con Lulú, una amiga inteligente y sincera, y vive una etapa de paz, pero el hijo que tanto temía tener nace muerto, Lulú muere tras el parto y Andrés se suicida.

Sinopsis de El árbol de la ciencia, de Pío Baroja

Publicada en 1911, El árbol de la ciencia es la novela más leída de Pío Baroja y una de las obras fundamentales de la Generación del 98. Es a la vez una novela de formación, en la que un joven intenta construir su propia visión del mundo, una novela filosófica sobre el conflicto entre el pensamiento y la vida, y un retrato muy crítico de la España de la Restauración, atrasada, apática e hipócrita. Baroja, que también fue médico, volcó en ella muchos recuerdos personales. Su estilo directo y su pesimismo sin consuelo la convierten en una lectura intensa y en un clásico imprescindible del Bachillerato.

Resumen de El árbol de la ciencia por partes

La novela está dividida en siete partes, con un total de cincuenta y tres capítulos breves. Las tres primeras narran la juventud de Andrés en Madrid; la cuarta es un diálogo filosófico con su tío Iturrioz, y las tres últimas cuentan sus experiencias como médico y su final. La acción se sitúa aproximadamente entre 1887 y los años inmediatamente posteriores a 1898.

Primera parte: La vida de un estudiante en Madrid

Un día de octubre, Andrés Hurtado empieza la carrera de Medicina en Madrid. Pronto se siente decepcionado: la enseñanza es pobre y anticuada, y ni siquiera el célebre doctor Letamendi, al que todos tienen por un genio, le convence. Sus compañeros tienen caracteres muy distintos: Julio Aracil, práctico y ambicioso, que solo piensa en triunfar; Montaner, blando y perezoso, y Antonio Lamela, un soñador enamorado de una mujer idealizada.

La familia de Andrés tampoco le ofrece consuelo. Su madre murió y su padre, don Pedro Hurtado, es un hombre egoísta y autoritario con el que choca constantemente. Tiene cuatro hermanos: Alejandro, holgazán; Pedro, frívolo pero simpático; Margarita, la mayor, que lleva la casa, y Luisito, el pequeño, un niño delicado al que Andrés quiere con un cariño casi paternal. Andrés se encierra en su cuarto a leer filosofía, sobre todo a Kant y Schopenhauer, y se siente solo y diferente.

En la sala de disección y en los hospitales descubre el dolor humano y la indiferencia de muchos médicos. Luisito enferma de fiebre tifoidea y Andrés lo cuida con angustia hasta que se cura. Al visitar el hospital de San Juan de Dios, donde se trata a enfermas venéreas, Andrés llega a pensar que el mundo es una mezcla de manicomio y de hospital, y que el pesimismo de Schopenhauer es casi una verdad matemática. Al final de esta parte, aprueba el examen de alumno interno del Hospital General.

Segunda parte: Las Carnarias

Julio Aracil lleva a Andrés a casa de doña Leonarda y sus hijas, Niní y Lulú, a las que llaman las Minglanillas. Aracil corteja a Niní, la guapa, mientras Andrés traba amistad con Lulú, una muchacha poco agraciada pero inteligente, irónica y muy directa, que trabaja bordando para un taller. Lulú es el único personaje con el que Andrés puede hablar con libertad.

A través de Lulú conoce la casa de vecindad donde viven y a sus vecinos, gente pobre que sobrevive como puede: la Venancia, una planchadora que admira a los aristócratas hasta disculparles todos sus vicios, o su yerno, Manolo el Chafandín, un vago que vive a costa de ella y al que Andrés se enfrenta. Andrés empieza a ver la vida como una lucha cruel en la que los fuertes devoran a los débiles. Lo comenta con su tío, el doctor Iturrioz, que le explica que la crueldad está en toda la naturaleza y le recomienda dos actitudes posibles: la contemplación indiferente o una acción limitada a un círculo pequeño.

Tercera parte: Tristezas y dolores

En el último año de carrera, Luisito empieza a escupir sangre. Andrés teme que tenga tuberculosis y convence a la familia de que lo lleven a un pueblo cercano a Valencia, junto al Mediterráneo, para que se fortalezca. Andrés termina la licenciatura y pasa una temporada allí con Margarita y el niño, que parece mejorar. Se aburre, apenas sale de casa y se dedica a preparar su tesis doctoral.

Más tarde vuelve a Madrid para doctorarse y acepta sustituir durante el verano al médico de un pueblo de la provincia de Burgos, donde pasa unas semanas sorprendentemente felices. Allí le llega una carta de su padre: Luisito ha muerto en Valencia de una meningitis tuberculosa, y lleva ya ocho días enterrado. Andrés se sorprende y se avergüenza de no sentir un dolor más intenso.

Cuarta parte: Inquisiciones

Es el centro filosófico de la novela. De vuelta en Madrid, Andrés visita a menudo a Iturrioz y mantiene con él largas discusiones sobre el conocimiento, la verdad y el sentido de la vida. Andrés defiende la ciencia y la búsqueda de la verdad aunque no dé la felicidad; Iturrioz, más escéptico y práctico, sostiene que la verdad completa es mala para la vida, que necesita de ilusiones para sostenerse.

Iturrioz recuerda entonces el relato del Génesis: en el paraíso había dos árboles, el árbol de la vida, frondoso y que daba la inmortalidad, y el árbol de la ciencia del bien y del mal, cuyo fruto estaba prohibido. Dios, interpreta Iturrioz con ironía, recomendó al hombre comer del árbol de la vida y vivir como un animal feliz, y no del árbol de la ciencia, porque el conocimiento lo haría desgraciado. Andrés acepta la idea de que cuanto más se comprende, menos se desea vivir, pero aun así elige el camino del conocimiento.

Quinta parte: La experiencia en el pueblo

Andrés consigue una plaza de médico titular en Alcolea del Campo, un pueblo de ocho a diez mil habitantes situado entre la Mancha y Andalucía. Se aloja en casa de Pepinito, un hombre presumido y estúpido que trata mal a su mujer, Dorotea, y a su hija. El otro médico del pueblo, el doctor Sánchez, lo recibe con hostilidad y le pone todas las trabas posibles.

Alcolea es para Andrés el retrato de la España atrasada: no hay vida social ni sentido colectivo, los hombres pasan el tiempo en el casino, las mujeres solo salen a misa y la política está dominada por dos bandos caciquiles, los Mochuelos y los Ratones. Andrés, que vive casi aislado y se impone la castidad para no casarse ni frecuentar los prostíbulos, empieza a sufrir problemas de salud y se gana fama de orgulloso.

Un episodio empeora su situación: la mujer de un prendero, el tío Garrota, aparece herida tras caer por una ventana y repite el nombre de su marido. Todo el pueblo lo acusa, pero Andrés, con argumentos científicos, demuestra que la mujer sufría afasia y que se había suicidado. El juez libera al prendero, y el pueblo, que quería un culpable, se vuelve contra Andrés. En la primavera decide dimitir. La última noche, solo en casa con Dorotea, se acuesta con ella, y se marcha a la mañana siguiente, desconcertado consigo mismo.

Sexta parte: La experiencia en Madrid

Andrés vuelve a Madrid en vísperas de la guerra con Estados Unidos de 1898. Le indigna la inconsciencia general: tras la destrucción de las escuadras españolas en Cuba y Filipinas, la gente sigue yendo al teatro y a los toros como si nada hubiera pasado. Reencuentra a algunos antiguos compañeros, como Montaner, y comprueba que Aracil ha prosperado.

Por recomendación de un conocido de su padre, obtiene una plaza de médico de higiene, encargado de inspeccionar a las prostitutas, un trabajo que le resulta repugnante. Se reencuentra también con Lulú, que ahora tiene una tienda de ropa infantil, y empieza a visitarla a diario para conversar. Más tarde deja ese empleo y trabaja como médico de una sociedad que atiende a familias pobres, lo que le obliga a recorrer los barrios más miserables de Madrid. Un día, en la tienda, Andrés le declara su amor, y Lulú le confiesa que lo quiere desde el día en que lo conoció.

Séptima parte: La experiencia del hijo

Antes de casarse, Andrés consulta a Iturrioz, presentándole su caso como si fuera el de un cliente: un hombre nervioso y enfermizo que quiere casarse con una mujer débil. Iturrioz le aconseja que no se case, porque cree que es un crimen arriesgarse a traer al mundo hijos enfermos. Andrés y Lulú se casan. Iturrioz le consigue un trabajo de traductor y redactor para una revista médica, y Andrés, sin salir de casa, vive por primera vez en paz, en un estado de serenidad que él compara con la ataraxia de los filósofos griegos.

Pero Lulú desea un hijo y sufre porque cree que su marido no lo quiere. Andrés cede, y Lulú se queda embarazada. Desde ese momento Andrés vive angustiado. El parto es muy difícil: el niño nace muerto y Lulú, debilitada por una hemorragia, muere tres días después. Esa noche, Andrés oye a Iturrioz y a otros médicos comentar que quizá ella se habría salvado sin tanta intervención. Se encierra en su cuarto y se envenena con aconitina. Al encontrarlo muerto, Iturrioz dice que no tenía fuerza para vivir, y otro médico añade que había en él algo de precursor.

Inicio, nudo y desenlace de El árbol de la ciencia

  • Inicio: Andrés Hurtado estudia Medicina en Madrid, decepcionado con la universidad, su familia y el mundo, y busca respuestas en la filosofía. Conoce a Lulú y conversa con su tío Iturrioz.
  • Nudo: tras la muerte de su hermano Luisito y sus reflexiones con Iturrioz sobre el árbol de la ciencia y el árbol de la vida, Andrés fracasa como médico en Alcolea del Campo y vuelve a un Madrid indiferente al desastre del 98.
  • Desenlace: se casa con Lulú y vive una breve etapa de paz, pero el hijo nace muerto, Lulú muere tras el parto y Andrés se suicida.

Personajes de El árbol de la ciencia

Personajes principales

  • Andrés Hurtado: el protagonista, estudiante de Medicina y después médico. Inteligente, sensible, solitario, pesimista e incapaz de adaptarse a una sociedad que desprecia. Representa al intelectual que piensa demasiado para poder vivir.
  • Iturrioz: tío de Andrés, médico y antiguo médico militar. Escéptico, irónico y práctico, es su interlocutor intelectual y le ofrece una visión más realista de la vida.
  • Lulú: amiga y después esposa de Andrés. Poco agraciada, pero inteligente, ingeniosa, sincera y trabajadora. Es la única persona que lo comprende y lo hace feliz.

Personajes secundarios

  • Don Pedro Hurtado: el padre de Andrés, egoísta, autoritario y caprichoso.
  • Luisito: el hermano pequeño de Andrés, al que este quiere como a un hijo, y cuya muerte lo marca profundamente.
  • Margarita: la hermana mayor, que se ocupa de la casa y de Luisito.
  • Alejandro y Pedro: los otros dos hermanos.
  • Julio Aracil: compañero de estudios, ambicioso y egoísta, que solo busca el éxito.
  • Montaner: otro compañero, perezoso y presumido.
  • Antonio Lamela: compañero soñador y romántico.
  • Fermín Ibarra: compañero de estudios, enfermo de artritis en su juventud, que acaba marchándose a Bélgica para vender sus inventos.
  • Doña Leonarda y Niní: la madre y la hermana de Lulú.
  • Dorotea y Pepinito: el matrimonio en cuya casa vive Andrés en Alcolea.
  • El doctor Sánchez: el médico de Alcolea, hostil a Andrés.
  • El tío Garrota: el prendero acusado de matar a su mujer.

Temas y símbolos de El árbol de la ciencia

Temas principales

  • El conocimiento frente a la vida: el gran tema. Andrés elige el conocimiento, pero cuanto más comprende, menos ganas tiene de vivir. Iturrioz, en cambio, cree que la vida necesita ilusiones.
  • El pesimismo y la búsqueda de sentido: influido por Schopenhauer, Andrés ve la vida como dolor y lucha, y no encuentra en la religión ni en la ciencia un sentido que lo consuele.
  • La crítica de España: la universidad, la medicina, la política caciquil de los pueblos y la indiferencia ante el desastre de 1898 muestran un país atrasado y sin pulso, como denunciaba la Generación del 98.
  • La crueldad de la existencia: en la naturaleza y en la sociedad, los fuertes explotan a los débiles.
  • La herencia y la paternidad: Andrés teme transmitir a un hijo su debilidad física y su angustia, y ese miedo marca el desenlace.
  • La soledad y la incomunicación: Andrés vive aislado de su familia y de la sociedad, y solo con Lulú y con Iturrioz logra comunicarse.

Símbolos

  • El árbol de la ciencia y el árbol de la vida: los dos caminos posibles, el conocimiento, que hace desgraciado, y la vida instintiva, que hace feliz pero ciega.
  • Alcolea del Campo: la España rural, atrasada y dividida.
  • La muerte de Luisito: la injusticia del sufrimiento y la pérdida de lo único que Andrés amaba sin reservas.
  • El hijo: la vida que continúa, que Andrés teme y que acaba destruyéndolo.

Análisis de El árbol de la ciencia

Estructura

Las siete partes forman una estructura simétrica: tres partes antes y tres después de la cuarta, «Inquisiciones», el diálogo filosófico que da título al libro y explica el sentido de toda la novela. La primera mitad muestra la formación de Andrés y sus primeras desilusiones; la segunda, sus experiencias como médico y su intento final de vivir. El narrador en tercera persona sigue siempre al protagonista.

Estilo

Baroja escribe con un estilo sencillo, directo y aparentemente descuidado, que huye de la retórica. Sus capítulos son cortos, sus frases breves y sus descripciones rápidas e impresionistas. Abundan los diálogos, sobre todo en la cuarta parte, donde la novela se convierte casi en un ensayo. Muchos personajes secundarios aparecen solo en unas pocas escenas, retratados con rasgos rápidos y a menudo caricaturescos.

Contexto

Pío Baroja (San Sebastián, 1872 – Madrid, 1956) estudió Medicina en Madrid y Valencia, ejerció como médico rural durante poco tiempo en Cestona, en Guipúzcoa, y después abandonó la profesión para dedicarse a la literatura. Muchos elementos de la novela son autobiográficos: su experiencia como estudiante y médico, su escepticismo y la muerte de su hermano Darío, enfermo de tuberculosis. Publicó El árbol de la ciencia en 1911 como tercera novela de la trilogía La raza. Es uno de los grandes nombres de la Generación del 98, junto a Unamuno, Azorín o Valle-Inclán.

Frases de El árbol de la ciencia

  • «A más comprender, corresponde menos desear». Lo dice Andrés en su conversación con Iturrioz en la cuarta parte.
  • «Este muchacho no tenía fuerza para vivir». Es el juicio de Iturrioz al encontrar muerto a su sobrino.
  • «Pero había en él algo de precursor». Son las últimas palabras de la novela, dichas por el otro médico.

Preguntas y respuestas para estudiar El árbol de la ciencia

¿Quién escribió El árbol de la ciencia y cuándo?

La escribió Pío Baroja, de la Generación del 98, y se publicó en 1911.

¿Qué significa el título?

Procede del Génesis, que habla del árbol de la vida y del árbol de la ciencia del bien y del mal. En la novela simbolizan la elección entre vivir instintivamente y feliz, o conocer la verdad y ser desgraciado. Andrés elige el árbol de la ciencia.

¿Qué papel tiene Iturrioz?

Es el tío de Andrés y su interlocutor intelectual. Con él discute sobre la ciencia, la vida y el pesimismo. Representa una actitud más práctica y escéptica que la de su sobrino.

¿Qué representa Alcolea del Campo?

La España rural atrasada: sin vida social, dominada por los caciques, la rutina y la hipocresía. Es la crítica de Baroja a los males de España.

¿Cómo vive Andrés el desastre de 1898?

Con indignación ante la indiferencia de los españoles, que reciben la pérdida de las colonias como si no les afectara y siguen con su vida de siempre.

¿Por qué Andrés no quiere tener hijos?

Porque se considera un hombre enfermo y teme transmitir su debilidad y su angustia a sus descendientes. Iturrioz incluso le desaconseja casarse, pero Lulú desea un hijo y Andrés acaba cediendo.

¿Cómo termina El árbol de la ciencia?

El hijo de Andrés y Lulú nace muerto y Lulú muere tres días después del parto. Andrés se envenena con aconitina. Iturrioz dice que no tenía fuerza para vivir, y otro médico añade que había en él algo de precursor.

Opinión sobre El árbol de la ciencia

El árbol de la ciencia es una novela amarga, sin concesiones al optimismo, y su final puede resultar demoledor. Algunos lectores encuentran a Andrés demasiado altivo y la cuarta parte algo árida. Pero su retrato de la España de fin de siglo es certero y vivo, sus personajes secundarios son inolvidables, y la pregunta que plantea, si conocer la verdad nos hace más felices o más desgraciados, sigue siendo actual. Lulú, además, es uno de los personajes femeninos más modernos y simpáticos de la novela española de su tiempo. Una lectura imprescindible para entender la Generación del 98.

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