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Cápsulas Literarias

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Qué es la literatura: definición, rasgos y géneros literarios

  • 9 min de lectura
Qué es la Literatura

La literatura es el arte que usa la palabra como materia, igual que la pintura usa el color o la música el sonido. El Diccionario de la Real Academia Española la define, en su primera acepción, como el «arte de la expresión verbal». La misma palabra sirve también para nombrar el conjunto de obras de un país, de una época o de un género (la literatura española, la literatura medieval, la literatura fantástica). Lo que convierte un texto en literatura no es el tema, sino la forma de usar el lenguaje: en un poema o en una novela las palabras no están solo para informar, sino para crear algo que vale por sí mismo, que emociona, hace pensar o divierte por cómo está dicho.

Qué es la literatura: definición y origen de la palabra

El diccionario académico recoge varios sentidos de la palabra «literatura», y conviene distinguirlos porque se usan a diario:

  • El arte de la palabra. Es el sentido principal: la actividad de crear obras con el lenguaje, sea en verso o en prosa, por escrito o de viva voz.
  • Un conjunto de obras. Hablamos de la literatura española, de la literatura del Siglo de Oro o de la literatura infantil para referirnos a todas las obras de un lugar, de un periodo o de un tipo.
  • Lo que se ha escrito sobre una materia. Un médico puede decir que «hay mucha literatura» sobre una enfermedad, es decir, muchos estudios publicados.

La palabra procede del latín litteratura, derivada de littera, «letra». En su origen significaba algo así como «escritura» y, después, «gramática» o «saber». Durante siglos, «literatura» quiso decir cultura letrada en general. Todavía a finales del siglo XVIII, el jesuita español Juan Andrés tituló su gran obra Origen, progresos y estado actual de toda la literatura, y en ella estudiaba no solo a poetas y novelistas, sino también a historiadores, filósofos, científicos y juristas. Lo que hoy llamamos literatura se llamaba entonces «poesía», «elocuencia» o «bellas letras». El sentido moderno, el de arte verbal, se impuso a lo largo del siglo XIX, con el Romanticismo.

La literatura como arte

Si la literatura es un arte, ¿qué tiene de especial su materia? Que las palabras no son un material reservado a los artistas, como el mármol del escultor: las usamos todos, a todas horas, para pedir el pan o mandar un mensaje. El escritor trabaja con esa misma lengua de todos los días, pero la ordena, la selecciona y la tensa hasta que deja de ser transparente y nos obliga a fijarnos en ella.

Ya en el siglo IV antes de Cristo, Aristóteles explicó en su Poética que las artes imitan la realidad, cada una con sus medios, y que la poesía lo hace mediante el lenguaje. Esa imitación, la mímesis, no es una copia: el poeta no cuenta lo que ha pasado, sino lo que podría pasar, y por eso la literatura puede inventar mundos enteros.

En el siglo XX, los formalistas rusos intentaron averiguar qué hace literario a un texto. El lingüista Roman Jakobson llamó a esa cualidad literariedad, y Víktor Shklovski, en un ensayo de 1917 conocido en español como «El arte como artificio», propuso una idea muy influyente: el arte sirve para romper el automatismo con el que percibimos el mundo. Nos acostumbramos a las cosas y dejamos de verlas; la literatura las presenta de una forma nueva, extraña, y nos obliga a mirarlas otra vez. Shklovski lo llamó extrañamiento.

Un ejemplo muy conocido lo muestra bien. Cervantes pudo empezar su novela diciendo «Vivía en un pueblo de La Mancha un hidalgo». En cambio, escribió: «En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme…». La información es casi la misma, pero la frase de Cervantes tiene ritmo, deja ver a un narrador con personalidad, que decide callar un dato y juega con el lector, y se ha quedado grabada en la memoria de millones de personas. Esa diferencia entre decir algo y decirlo de una manera que no se olvida es la que separa un texto corriente de uno literario. Puedes ver cómo continúa esa historia en nuestro resumen de Don Quijote de la Mancha.

La literatura es, además, una forma de comunicación muy particular, con un autor y un lector que no se conocen y un mensaje que se conserva tal cual durante siglos. Ese aspecto lo explicamos con detalle en la entrada sobre la literatura como fenómeno comunicativo, donde también se trata la función poética del lenguaje.

¿Se dice «arte literario» o «arte literaria»?

Mucha gente busca «arte literaria», y la duda tiene sentido, porque la palabra «arte» puede usarse en los dos géneros. Según el Diccionario panhispánico de dudas de la Real Academia Española:

  • En singular, lo normal hoy es el masculino: «el arte literario», «el séptimo arte».
  • En plural se usa en femenino: «las artes literarias», «las bellas artes».
  • Cuando significa «conjunto de reglas para hacer bien algo», suele ser femenino incluso en singular, como en «arte poética» o «arte métrica». Por eso el famoso tratado del poeta latino Horacio se conoce como Arte poética.

En todos los casos, el artículo en singular es «el», porque la palabra empieza por a tónica: se dice «el arte poética», nunca «la arte». Así que, para hablar de la literatura como arte, lo más natural es decir «el arte literario».

¿Qué hace que un texto sea literario?

Parece una pregunta sencilla, pero no hay una respuesta que funcione siempre. Estos son los criterios más habituales y sus límites:

  • La ficción. Muchas obras literarias cuentan hechos inventados, como Cien años de soledad. Pero hay literatura que no es ficción, como el ensayo, las memorias o la poesía amorosa, y hay textos inventados que no son literatura, como un chiste o un anuncio.
  • El lenguaje cuidado. La literatura suele elegir cada palabra, buscar el ritmo y usar figuras como la metáfora. Pero la publicidad o los discursos políticos también lo hacen, y hay grandes novelas escritas en un lenguaje deliberadamente llano.
  • La intención estética. El autor quiere crear algo que valga por su forma, no solo transmitir un dato. Aun así, textos escritos con otros fines, como algunas crónicas de Indias o las cartas de santa Teresa, se leen hoy como literatura.
  • El reconocimiento. Una sociedad decide qué textos merecen conservarse, enseñarse y leerse como literatura. El crítico británico Terry Eagleton defendió en 1983 que la literatura no tiene una esencia fija: es una categoría que cambia según lo que cada época valora.

La conclusión más razonable es que ningún rasgo por separado basta. Un texto es literario cuando reúne varios de ellos y una comunidad de lectores lo reconoce como tal. Las disciplinas que estudian estas cuestiones son la teoría literaria y la crítica literaria.

Los géneros literarios

Desde la Antigüedad, las obras literarias se agrupan en géneros según su forma y su manera de presentar la realidad. La clasificación que se estudia en los institutos distingue tres grandes géneros, a los que suele añadirse un cuarto:

  • Lírica. Expresa sentimientos, emociones o reflexiones de un «yo» poético. Suele escribirse en verso. Sus subgéneros son, entre otros, la oda, la elegía, la égloga, la sátira o la canción.
  • Narrativa. Un narrador cuenta unos hechos que les suceden a unos personajes en un tiempo y un lugar. En la Antigüedad y la Edad Media se escribía en verso, como la epopeya o el cantar de gesta; un buen ejemplo es el Cantar de mio Cid. Hoy domina la prosa: la novela, el cuento, el microrrelato.
  • Teatro o drama. Los personajes hablan directamente, sin narrador, y la obra está pensada para representarse ante un público. Se divide en tragedia, comedia y drama. Un ejemplo es La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca.
  • Didáctica o ensayística. Expone ideas o reflexiones con voluntad de estilo. Su forma más conocida es el ensayo, pero también entran aquí la fábula, el diálogo o la epístola.

Los géneros no son cajones cerrados. Muchas obras los mezclan: hay novelas en verso, poemas en prosa y obras de teatro pensadas para leerse más que para representarse.

¿Para qué sirve la literatura?

Los propios escritores y pensadores llevan más de dos mil años dando respuestas a esta pregunta. Estas son algunas de las más influyentes:

  • Para enseñar y deleitar. Horacio escribió en su Arte poética que los poetas quieren aprovechar o deleitar, o las dos cosas a la vez. La fórmula, resumida como «enseñar deleitando», guio la literatura europea durante siglos.
  • Para liberar emociones. Aristóteles sostenía que la tragedia, al provocar compasión y temor, produce en el espectador una purificación de esas pasiones, la catarsis.
  • Para conservar la memoria. Antes de que existiera la escritura, los pueblos guardaban su historia y sus mitos en poemas que se recitaban de memoria, como los que dieron lugar a la Ilíada.
  • Para criticar y advertir. Muchas obras denuncian las injusticias de su tiempo o imaginan sus peligros. 1984, de George Orwell, sigue siendo una advertencia sobre la vigilancia y la manipulación.
  • Para vivir otras vidas. Leer permite ver el mundo con los ojos de alguien de otro siglo, de otro país o de otra condición, algo que ningún otro medio consigue con la misma intimidad.
  • Por puro placer. No hace falta que un libro sea útil: el gusto por una buena historia o por un verso bien hecho basta para justificarlo.

Las fronteras de la literatura

La idea de literatura no ha dejado de ampliarse, y algunos casos siguen generando debate:

  • La literatura oral. La literatura existía antes que la escritura. Los poemas homéricos, los romances medievales o los cuentos populares se transmitieron de boca en boca durante generaciones, hasta que alguien los puso por escrito. Los hermanos Grimm, por ejemplo, recogieron de la tradición oral cuentos como Los músicos de Bremen.
  • Las canciones. En 2016, la Academia Sueca concedió el Premio Nobel de Literatura a Bob Dylan «por haber creado nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción estadounidense». La decisión reabrió el debate sobre si una letra de canción es literatura.
  • El cómic y la novela gráfica. Combinan texto e imagen, y cada vez más se estudian y se premian como obras literarias.
  • Los nuevos formatos. Las redes sociales, los blogs o la ficción interactiva han dado lugar a formas nuevas de escribir y de leer, cuyo lugar en la literatura todavía se discute.

Preguntas frecuentes sobre qué es la literatura

¿Qué es la literatura según la Real Academia Española?

En su primera acepción, el diccionario académico la define como el «arte de la expresión verbal». También la define como el conjunto de las producciones literarias de una nación, de una época o de un género, y como el conjunto de obras que tratan sobre una materia.

¿Por qué se dice que la literatura es un arte?

Porque, como la pintura o la música, busca crear belleza y emoción con un material propio, en este caso la palabra. En un texto literario importa tanto lo que se dice como la forma de decirlo, hasta el punto de que si se cambian las palabras la obra deja de ser la misma.

¿Cuál es el origen de la palabra «literatura»?

Viene del latín litteratura, derivada de littera, «letra». Al principio significaba escritura, gramática o saber en general, y solo desde finales del siglo XVIII y el siglo XIX pasó a significar el arte de la palabra.

¿Cuáles son los géneros literarios?

Los tres grandes géneros son la lírica, la narrativa y el teatro, y a menudo se añade un cuarto, el didáctico o ensayístico. Cada uno tiene subgéneros, como la oda en la lírica, la novela en la narrativa o la comedia en el teatro.

¿Toda obra escrita es literatura?

No. Un manual de instrucciones, una noticia o un contrato son textos escritos, pero no literarios, porque su finalidad es práctica. Al revés, hay literatura que nunca se escribió, como la que se transmite de forma oral.

¿Qué diferencia hay entre literatura y texto literario?

El texto literario es cada obra concreta, un poema o una novela. La literatura es el arte que produce esas obras y, también, el conjunto que forman todas ellas.

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