Saltar al contenido
Cápsulas Literarias
Portada de El túnel

Novelas Existencialismo, Realismo psicológico

El túnel. Resumen y análisis.

de Ernesto Sábato (1948)

  • 10 min de lectura
  • Actualizado el

De qué trata El túnel (resumen corto)

El túnel es una novela breve del argentino Ernesto Sabato. Su narrador, el pintor Juan Pablo Castel, escribe desde la cárcel para explicar por qué mató a María Iribarne. Todo empezó en una exposición en Buenos Aires, en 1946: María fue la única persona que se fijó en un pequeño detalle de uno de sus cuadros, una escena diminuta en una ventana que para él lo significaba todo. Convencido de que ella es la única capaz de comprenderlo, Castel la busca obsesivamente por la ciudad hasta encontrarla, y entre los dos nace una relación intensa. Pero descubre que María está casada con Allende, un hombre ciego, y que pasa temporadas en la estancia de su primo Hunter. Los celos y las sospechas de Castel crecen hasta volverse insoportables. Al final, convencido de que María lo engaña, viaja a la estancia y la mata a cuchilladas. Después se lo confiesa a Allende, que acaba suicidándose, y se entrega a la policía.

Sinopsis de El túnel, de Ernesto Sabato

Publicada en 1948, El túnel fue la primera novela de Sabato y una de las obras clave de la literatura existencialista en español. Más que un relato policíaco, es la confesión de un hombre atrapado en su propia mente, incapaz de comunicarse con los demás, que analiza cada gesto y cada palabra con una lógica implacable que lo conduce a la locura y al crimen. Es una novela corta, intensa y angustiosa, que se lee casi de un tirón.

Resumen de El túnel por partes

La novela tiene 39 capítulos breves. Castel cuenta los hechos en orden, aunque desde el principio el lector sabe cómo terminan.

La confesión de Castel y la exposición

Castel se presenta en la primera línea como el pintor que mató a María Iribarne. Explica que escribe para que alguien, quizá una sola persona, pueda entenderlo. Desde el principio muestra su carácter: desprecia a la mayoría de la gente, odia a los críticos de arte y a los grupos, y se siente profundamente solo.

Relata cómo empezó todo. En el Salón de Primavera de 1946 expuso un cuadro titulado Maternidad. En un rincón había pintado una pequeña ventana a través de la cual se veía una escena lejana: una playa solitaria y una mujer que miraba el mar, como esperando algo. Nadie le dio importancia a ese detalle, que para Castel era lo esencial del cuadro. Pero una joven se quedó un largo rato mirando solo esa ventanita. Castel la vio y sintió que lo comprendía, pero no se atrevió a hablarle, y ella desapareció entre la gente.

La búsqueda y el primer encuentro

Durante meses, Castel piensa en ella sin cesar. Imagina mil maneras de encontrarla y de abordarla, y prepara conversaciones enteras en su cabeza. Un día la ve por la calle y la sigue hasta un edificio de oficinas. Allí, nervioso, le hace una pregunta absurda y después le habla bruscamente de la ventana del cuadro. Ella se turba y se marcha deprisa.

Castel vuelve a esperarla y por fin consigue hablar con ella con calma en la plaza San Martín. Ella se llama María Iribarne y, aunque parece temerosa, acepta volver a verlo. Castel le habla de su soledad y le confiesa que la necesita. Poco a poco empiezan una relación apasionada, aunque llena de silencios.

El amor y las primeras sospechas

Castel llama por teléfono a casa de María y descubre que se ha ido al campo. Cuando va a buscarla, lo recibe un hombre ciego, Allende, que resulta ser el marido de María. Con una tranquilidad desconcertante, Allende le entrega una carta que ella ha dejado para él. En la carta, María le dice que también piensa en él.

Desde ese momento, los encuentros se vuelven una tortura. Castel la quiere de forma absoluta y posesiva, y necesita saberlo todo de ella. La somete a interrogatorios interminables: le pregunta por qué está casada con Allende, si lo quiere, si ha tenido otros amantes, por qué a veces se muestra distante. Cada respuesta de María, cada silencio o cada gesto ambiguo le sirve para construir razonamientos lógicos, cada vez más retorcidos, que lo llevan a nuevas sospechas. En algunos de esos arrebatos llega a insultarla de forma humillante, para después arrepentirse y pedirle perdón. María sufre, pero sigue a su lado, y a menudo parece cansada y triste.

La estancia de los Hunter

María pasa una temporada en la estancia de su primo, Luis Hunter, junto al mar. Le escribe desde allí, y Castel decide ir a verla. Castel acude y conoce allí a Hunter, un hombre irónico y mundano, y a una prima de este, Mimí, una mujer frívola y pedante.

Por la noche, María y Castel pasean junto al acantilado, frente al mar, y viven un momento de comunión casi perfecta. María le confiesa que se identifica con la escena de la ventana de su cuadro. Pero la felicidad dura poco. Castel percibe entre María y Hunter una familiaridad que le resulta sospechosa, y cuando al día siguiente ella no baja a verlo, se marcha de la estancia sin despedirse, convencido de que Hunter es su amante.

La espiral de los celos

De vuelta en Buenos Aires, Castel se hunde en la desesperación. Bebe y pasa las noches pensando en María. Le escribe una carta cruel en la que la acusa de engañar a Allende, a Hunter y a él mismo, y la envía certificada. Enseguida se arrepiente e intenta recuperarla en la oficina de correos, pero, como ha perdido el resguardo, la empleada se niega a devolvérsela, y Castel acaba insultándola.

María le responde con tristeza. Castel la amenaza con matarse si no vuelve a Buenos Aires para verlo. Ella promete ir, pero no acude a la cita. Para Castel es la prueba definitiva: María lo ha traicionado. En medio de su angustia, siente que siempre ha estado encerrado en un túnel oscuro y solitario, y que solo por un momento creyó que María caminaba por un túnel paralelo al suyo. Ahora piensa que se equivocó.

El crimen

Castel coge un coche y conduce de noche hasta la estancia. Escondido en el parque, ve a María y a Hunter pasear juntos y entrar en la casa. Trepa hasta el dormitorio de María por una ventana. Ella, al verlo, le pregunta qué va a hacer. Castel le dice que tiene que matarla porque lo ha dejado solo, y la apuñala varias veces con un cuchillo.

Después regresa a Buenos Aires y va directamente a casa de Allende. Le cuenta que ha matado a María y que ella los engañaba a los dos con Hunter. El ciego, fuera de sí, le grita «¡Insensato!». Castel se marcha y se entrega a la policía. Desde la cárcel cuenta que Allende se ha suicidado. Él sigue encerrado, reflexionando sobre su pintura y sobre la incomprensión de los demás, y sintiendo que los muros de su prisión son cada vez más herméticos.

Inicio, nudo y desenlace de El túnel

  • Inicio: desde la cárcel, Castel confiesa que mató a María Iribarne y cuenta cómo la vio en su exposición, mirando la ventanita de su cuadro, y cómo la buscó hasta encontrarla.
  • Nudo: Castel y María inician una relación. Él descubre que ella está casada con Allende y que pasa temporadas en la estancia de Hunter. Sus celos y sus sospechas crecen sin control.
  • Desenlace: convencido de que María lo engaña con Hunter, Castel viaja a la estancia y la mata. Se lo confiesa a Allende, que se suicida, y se entrega a la policía.

Personajes de El túnel

Personajes principales

  • Juan Pablo Castel: el narrador, un pintor conocido. Solitario, orgulloso, desconfiado y obsesivo, analiza todo con una lógica fría que lo lleva a conclusiones delirantes. Su amor por María es absoluto y destructivo.
  • María Iribarne: la mujer que comprende el cuadro de Castel. Misteriosa, melancólica y reservada, nunca se explica del todo, y el lector solo la conoce a través de la mirada distorsionada de Castel.

Personajes secundarios

  • Allende: el marido de María, un hombre ciego, culto y sereno, que parece aceptar la situación con resignación. Se suicida tras la muerte de María.
  • Luis Hunter: primo de María, dueño de la estancia. Irónico y elegante, Castel lo cree amante de María.
  • Mimí: prima de Hunter, mujer frívola y presumida, que encarna todo lo que Castel desprecia.

Temas y símbolos de El túnel

Temas principales

  • La soledad y la incomunicación: Castel vive aislado de los demás y es incapaz de comunicarse de verdad, ni siquiera con la mujer a la que ama.
  • Los celos y la obsesión: su amor por María se convierte en una necesidad de poseerla por completo, que acaba destruyéndolos a los dos.
  • El absurdo de la existencia: en la línea del existencialismo, la novela presenta un mundo sin sentido en el que el ser humano está condenado a la angustia.
  • La razón llevada al extremo: Castel razona con una lógica aparentemente impecable, pero sus razonamientos lo conducen a la locura y al crimen.

Símbolos

  • El túnel: representa la soledad de Castel, su encierro dentro de sí mismo, del que no puede salir.
  • La ventana del cuadro: la escena de la mujer que mira el mar simboliza la soledad compartida y la esperanza de encontrar a alguien que nos comprenda.
  • La ceguera de Allende: parece representar la incapacidad de ver la verdad, aunque es Castel quien, en realidad, está ciego ante María.

Análisis de El túnel

Estructura

La novela empieza por el final: en la primera frase sabemos quién es el asesino y quién la víctima. Por eso el interés no está en averiguar qué pasó, sino en por qué pasó. Los 39 capítulos, muy breves, siguen un orden cronológico y avanzan con un ritmo cada vez más rápido y angustioso, a medida que crecen los celos de Castel.

Estilo y narrador

Está narrada en primera persona por el propio asesino. Castel es un narrador poco fiable: todo lo que sabemos de María y de los demás está deformado por su mirada obsesiva. Su estilo es claro y razonador, casi científico, con largas cadenas de deducciones lógicas que muestran el funcionamiento de una mente enferma.

Contexto

Ernesto Sabato nació en Rojas, en la provincia de Buenos Aires, en 1911, y murió en Santos Lugares en 2011. Se doctoró en Física y trabajó en el laboratorio Curie de París, pero a mediados de los años cuarenta abandonó la ciencia por la literatura, en parte por su desencanto ante el uso destructivo del conocimiento. El túnel se publicó en Buenos Aires en 1948. Albert Camus la admiró y favoreció su traducción al francés, lo que contribuyó a darla a conocer en Europa. Sabato escribió después Sobre héroes y tumbas (1961) y Abaddón el exterminador (1974), recibió el Premio Cervantes en 1984 y presidió la comisión que investigó los crímenes de la dictadura argentina, cuyo informe se tituló Nunca más.

Adaptaciones

Se llevó al cine en Argentina en 1952, dirigida por León Klimovsky, y en España a finales de los años ochenta, en una película de Antonio Drove con Jane Seymour y Peter Weller.

Frases de El túnel

  • «Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne». Así empieza la novela.
  • «Había un solo túnel, oscuro y solitario: el mío». Lo piensa Castel cuando cree que María lo ha traicionado.
  • «Tengo que matarte, María. Me has dejado solo». Son las palabras de Castel antes del crimen.

Preguntas y respuestas para estudiar El túnel

¿Quién escribió El túnel y cuándo?

La escribió el argentino Ernesto Sabato y se publicó en 1948. Fue su primera novela.

¿Por qué Castel se fija en María?

Porque es la única persona que, en su exposición, mira con atención la pequeña ventana de su cuadro Maternidad, el detalle que para él era lo más importante y que nadie más había notado. Castel siente que ella lo comprende.

¿Por qué mata Castel a María?

Porque está convencido de que María lo engaña con Hunter y de que lo ha abandonado. Sus celos obsesivos y sus razonamientos enfermizos lo llevan a pensar que ella lo ha dejado solo en su túnel.

¿Qué simboliza el túnel?

La soledad y el aislamiento de Castel. Él cree que María camina por un túnel paralelo al suyo, pero al final siente que solo existe su propio túnel, oscuro y solitario.

¿Quién es Allende?

Es el marido de María, un hombre ciego. Entrega a Castel una carta de María y, al final, cuando Castel le confiesa el crimen, lo llama insensato. Después se suicida.

¿Cómo termina El túnel?

Castel mata a María en la estancia de Hunter, se lo confiesa a Allende, que acaba suicidándose, y se entrega a la policía. La novela termina con él en la cárcel, más solo que nunca.

Opinión sobre El túnel

El túnel es una novela breve pero inolvidable. Meterse en la cabeza de Castel resulta incómodo y a la vez fascinante: sus razonamientos parecen lógicos hasta que nos damos cuenta de que nos están llevando hacia el abismo. Algunos lectores echarán de menos conocer mejor a María, que queda siempre envuelta en el misterio, pero eso forma parte de la intención de Sabato. Es una lectura perfecta para entender el existencialismo y para reflexionar sobre los celos, la soledad y la dificultad de comprender de verdad a otra persona.

Lee este contenido a toda velocidad

¡Transforma tu experiencia de lectura con Super Lector! Disfruta de este contenido en un instante, palabra por palabra, a la velocidad que quieras. ¿Te sientes valiente? Acelera el ritmo. ¿Prefieres tomarlo con calma? Ralentízalo a tu gusto. ¡Tú tienes el control! ¡Dale vida a tu lectura y haz que las palabras vuelen!

Ajusta la velocidad a la que quieres que se reproduzcan las palabras (palabras por minuto, por defecto "200 ppm"), pulsa sobre "Reproducir" y disfruta de una lectura rápida y sin distracciones.

⚡️ SuperLector ⚡️
...
¿Prefieres escucharlo?

Velocidad del audio