Novelas Novela gótica, terror psicológico
El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde. Resumen y análisis.
de Robert Louis Stevenson (1886)
De qué trata El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde (resumen corto)
El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde es una novela corta de terror de Robert Louis Stevenson ambientada en el Londres victoriano. El abogado Utterson guarda el testamento de su amigo, el respetado doctor Henry Jekyll, que deja todos sus bienes a un tal Edward Hyde, un hombre pequeño y repugnante que ha pisoteado a una niña y que entra con su propia llave en el laboratorio del doctor. Casi un año después, Hyde mata a bastonazos a sir Danvers Carew, un anciano miembro del Parlamento, y desaparece. Jekyll parece recuperarse, pero de pronto se encierra en su gabinete. Una noche de marzo, el mayordomo, Poole, convence a Utterson para echar abajo la puerta: dentro encuentran el cadáver de Hyde, que se ha envenenado, vestido con la ropa de Jekyll. Dos documentos revelan la verdad: Jekyll había creado una pócima que lo convertía en Hyde, la encarnación de su lado malvado, y acabó sin poder volver a ser él mismo.
Sinopsis de El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde, de Robert Louis Stevenson
Publicada en enero de 1886, la novela fue un éxito inmediato y se ha convertido en un mito moderno: hoy casi todo el mundo sabe que Jekyll y Hyde son la misma persona. Pero el libro se escribió como un misterio, y la clave no se revela hasta los dos últimos capítulos. Stevenson mezcla la novela gótica, la intriga policiaca y la ciencia ficción para hablar de la lucha entre el bien y el mal dentro de cada persona y de la hipocresía de una sociedad obsesionada con las apariencias.
Resumen de El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde por capítulos
La novela tiene diez capítulos. Los ocho primeros los cuenta un narrador en tercera persona que sigue al abogado Utterson; los dos últimos son documentos escritos por el doctor Lanyon y por el propio Jekyll.
Capítulo 1: Historia de la puerta
El abogado Utterson, serio pero tolerante, pasea cada domingo con un pariente lejano, Richard Enfield. Ante un edificio siniestro, sin ventanas a la calle, cuya puerta descolorida no tiene timbre ni aldaba, Enfield le cuenta que una madrugada de invierno vio a un hombre pequeño pisotear a una niña con total frialdad. Lo atrapó y, junto con la familia y un médico, que sentían hacia él un odio instintivo, le exigieron cien libras. El hombre entró por esa puerta con una llave y volvió con diez libras en oro y un cheque por el resto, firmado por una persona muy respetable. Al abrir el banco, el cheque resultó auténtico. El hombre se llamaba Hyde y causaba una repulsión inexplicable, como si fuera deforme sin que se supiera dónde. Utterson no pregunta el nombre del firmante: ya lo conoce.
Capítulo 2: En busca de míster Hyde
En casa, Utterson relee el testamento del doctor Henry Jekyll, que deja todos sus bienes a su «amigo y benefactor Edward Hyde» y dispone que, si Jekyll desaparece más de tres meses, Hyde ocupe su lugar. El doctor Lanyon, viejo amigo de ambos, distanciado de Jekyll desde hace diez años por sus fantasías científicas, nunca ha oído hablar de Hyde.
Utterson vigila la puerta hasta que, una noche de helada, aborda a Hyde. Este le da su dirección en el barrio del Soho, pero cuando el abogado menciona a Jekyll, lo llama mentiroso y se mete en la casa con una risa salvaje. Pálido, casi enano y de voz ronca, inspira un asco que nada explica: a Utterson le parece ver en su cara la firma de Satanás. Poole, el mayordomo de Jekyll, le confirma que Hyde tiene llave del antiguo anfiteatro de disección, al que da aquella puerta, y que los criados deben obedecerle. Utterson sospecha un chantaje y teme que Hyde tenga prisa por heredar.
Capítulo 3: El doctor Jekyll estaba muy tranquilo
Dos semanas después, tras una cena, Utterson saca el tema. Jekyll, un hombre corpulento de unos cincuenta años y aspecto bondadoso, palidece al oír el nombre de Hyde. Dice que su situación es muy extraña, que puede librarse de él cuando quiera, y arranca al abogado la promesa de defender los derechos de Hyde si él falta.
Capítulo 4: El caso del asesinato de Carew
Casi un año más tarde, en octubre, una criada ve desde su ventana, a la luz de la luna, cómo Hyde derriba con un pesado bastón a un anciano de pelo blanco que se había dirigido a él con cortesía, y lo pisotea con una furia simiesca hasta matarlo. La víctima, que llevaba encima una carta para Utterson, es sir Danvers Carew, miembro del Parlamento. El abogado reconoce la mitad del bastón, partido por los golpes: él mismo se lo regaló a Jekyll. Con el inspector Newcomen, de Scotland Yard, va a la casa de Hyde en el Soho, donde encuentran papeles quemados, los restos de un talonario y la otra mitad del bastón. Pero Hyde ha desaparecido, y nadie sabe describirlo bien.
Capítulo 5: El incidente de la carta
Utterson visita a Jekyll en su gabinete, sobre el laboratorio del fondo del jardín, que fue el anfiteatro de un cirujano. El doctor, con aspecto de enfermo, jura que ha terminado con Hyde y le entrega una carta en la que este asegura tener medios seguros para escapar. Pero, al salir, Poole le dice que ese día nadie ha traído ninguna carta. En casa, su primer pasante, el señor Guest, experto en caligrafía, compara la carta con una invitación a cenar de Jekyll: la letra es casi idéntica, solo cambia la inclinación. Utterson se estremece: su amigo ha falsificado una carta para encubrir a un asesino.
Capítulos 6 y 7: El incidente del doctor Lanyon y el incidente de la ventana
Hyde no aparece, y Jekyll, libre de su influencia, vuelve a la vida social y se entrega a la caridad y a la religión. Pero en enero, pocos días después de cenar con sus viejos amigos, se encierra. Lanyon, envejecido y aterrado, dice haber sufrido una conmoción de la que no se recuperará, da por muerto a Jekyll y fallece al cabo de unas semanas. Deja a Utterson un sobre que no debe abrirse hasta la muerte o la desaparición de Jekyll, y el abogado lo guarda sin leerlo.
Un domingo, Utterson y Enfield, que ha descubierto que la puerta es la entrada trasera del laboratorio de Jekyll, ven al doctor sentado junto a una ventana del patio, triste como un prisionero. De repente, su cara se contrae en una expresión de terror tan espantosa que los dos se marchan en silencio, pálidos.
Capítulo 8: La última noche
Una noche de marzo, Poole acude aterrado a Utterson. Desde hace ocho días, alguien encerrado en el gabinete le hace recorrer las droguerías de Londres en busca de una medicina, que siempre devuelve por impura en notas con la letra del doctor. Poole lo vio una vez con una máscara: era mucho más bajo que su amo, y cree que es Hyde y que ha matado a Jekyll. Utterson decide entrar. Al oír la voz que le suplica piedad, reconoce la de Hyde, y Poole derriba la puerta a hachazos. En el suelo yace Hyde, todavía con espasmos, vestido con una ropa que le queda enorme: se ha envenenado. De Jekyll no hay rastro.
Sobre la mesa hay un sobre para Utterson con un nuevo testamento, que lo nombra heredero en lugar de Hyde, una nota de Jekyll fechada ese mismo día, en la que le pide que lea el relato de Lanyon y después su confesión, y un grueso paquete sellado.
Capítulo 9: El relato del doctor Lanyon
Lanyon cuenta que el 9 de enero recibió una carta desesperada de Jekyll: debía sacar de su gabinete un cajón con unos polvos, un frasco y un cuaderno de experimentos, y entregarlo a medianoche a un mensajero. A esa hora llegó un hombre pequeño, con ropa demasiado grande, que le produjo una repugnancia física. Mezcló el líquido rojo con uno de los polvos, que cambió de color hasta volverse verde, y le ofreció marcharse sin explicaciones o mostrarle un prodigio. Lanyon quiso verlo. El visitante bebió, sus rasgos parecieron derretirse y, ante él, apareció Henry Jekyll. Lo que oyó después le destrozó la vida: aquel hombre era Hyde, el asesino de Carew.
Capítulo 10: Declaración completa de Henry Jekyll sobre el caso
Jekyll relata su historia. Nació rico y con talento, pero ocultaba por orgullo su afición a placeres poco dignos y llevaba una doble vida. Convencido de que el ser humano no es uno, sino dos, creó una pócima para separar ambas naturalezas. La primera vez que la bebió se sintió más joven, más ligero y mucho más malvado, y en el espejo vio a Edward Hyde, más bajo y más joven que él, porque su lado malo había estado menos ejercitado. Otra dosis le devolvió su forma. Alquiló la casa del Soho y redactó el testamento para disfrutar de sus vicios sin riesgo.
Los placeres de Hyde se volvieron monstruosos. Un día se despertó convertido en Hyde sin haber tomado nada: la mano que vio sobre la sábana era delgada y velluda. Decidió quedarse con Jekyll, pero a los dos meses volvió a beber, y su demonio, tanto tiempo enjaulado, mató a Carew por una nimiedad. Arrepentido, aplastó con el tacón la llave de la puerta trasera.
Durante un tiempo hizo el bien, hasta que un día de enero, en un banco de Regent’s Park, se transformó sin tomar nada, y tuvo que recurrir a Lanyon. Desde entonces se transforma sin querer, sobre todo al dormirse, y la sal de la pócima se ha agotado: la nueva no funciona, porque la primera debía de tener alguna impureza desconocida. Jekyll escribe con la última dosis, sin saber si Hyde morirá en la horca o tendrá valor para matarse, y se despide como quien pone fin a su propia vida.
Inicio, nudo y desenlace de El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde
- Inicio (capítulos 1 a 3): Utterson oye la historia de la puerta, se alarma por el testamento de Jekyll y conoce a Hyde.
- Nudo (capítulos 4 a 7): Hyde asesina a Carew y desaparece, Guest descubre el parecido entre su letra y la de Jekyll, Lanyon muere aterrado y Jekyll se encierra.
- Desenlace (capítulos 8 a 10): Utterson y Poole fuerzan la puerta y encuentran muerto a Hyde. Los relatos de Lanyon y de Jekyll revelan que eran la misma persona.
Personajes de El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde
Personajes principales
- Gabriel John Utterson: abogado y amigo de Jekyll. Austero, discreto y leal, investiga el misterio como un detective, aunque le preocupa más evitar el escándalo que descubrir la verdad.
- Henry Jekyll: médico y científico rico, respetado y caritativo, que esconde desde joven una vida de placeres y crea una pócima para separar su lado bueno de su lado malo.
- Edward Hyde: la otra cara de Jekyll. Pequeño, pálido, joven y ágil, cruel y egoísta, produce en todos un rechazo inexplicable.
- Hastie Lanyon: médico de mentalidad racional y viejo amigo de los dos. Presenciar la transformación le cuesta la vida.
Personajes secundarios
- Richard Enfield: pariente de Utterson. Su historia de la puerta pone en marcha la novela.
- Poole: el fiel mayordomo de Jekyll, que lleva veinte años a su servicio.
- Sir Danvers Carew: anciano miembro del Parlamento asesinado por Hyde.
- El señor Guest: el pasante de Utterson, experto en caligrafía.
Temas y símbolos de El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde
Temas principales
- La doble naturaleza humana: todos llevamos dentro el bien y el mal. Jekyll no es un santo que se vuelve monstruo, sino un hombre que deja libre su peor parte.
- La hipocresía y las apariencias: Jekyll inventa a Hyde para tener vicios sin perder su reputación, y casi todos callan por miedo al escándalo.
- Los límites de la ciencia: Jekyll juega con la identidad humana y pierde el control de su experimento.
- La adicción: el propio Jekyll se compara con un borracho; cada vez resiste menos, hasta que la transformación ocurre sola.
Símbolos
- La casa y la puerta: la casa de Jekyll tiene una fachada elegante en una plaza y una puerta trasera sórdida en una calle secundaria, como su vida respetable y su vida oculta.
- El espejo: Jekyll lo coloca en su gabinete para sus transformaciones; en él contempla su otra cara.
Análisis de El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde
Estructura y estilo
La obra está construida como una novela de misterio: durante ocho capítulos, el lector sabe lo mismo que Utterson y comparte sus sospechas de chantaje y falsificación. La solución llega en dos documentos, el relato de Lanyon, que muestra la transformación desde fuera, y la confesión de Jekyll, que la explica desde dentro. Stevenson escribe con frases precisas y un ritmo rápido, crea una atmósfera de noche y niebla, y prefiere sugerir a mostrar: nunca describe del todo el rostro de Hyde ni los vicios de Jekyll.
Contexto
Robert Louis Stevenson (Edimburgo, 1850 – Vailima, Samoa, 1894) escribió la novela en 1885 en Bournemouth, en Inglaterra. Contó que la idea le llegó en una pesadilla, y según la versión más difundida quemó el primer borrador tras las críticas de su mujer, Fanny, y lo reescribió en pocos días. Se inspiró en parte en William Brodie, un respetable ebanista de Edimburgo del siglo XVIII que de noche era ladrón. El libro salió en Londres en enero de 1886 como un librito barato de un chelín y, tras una buena crítica en The Times, vendió cerca de cuarenta mil ejemplares en seis meses. Stevenson ya había triunfado con La isla del tesoro, y su novela anticipa otro gran retrato de la doble vida, El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde.
Adaptaciones
Destacan la película muda de 1920, con John Barrymore; la de Rouben Mamoulian de 1931, que dio a Fredric March el Óscar al mejor actor, y la de Victor Fleming de 1941, con Spencer Tracy e Ingrid Bergman.
Frases de El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde
En traducción propia del original inglés:
- «Si él es míster Hyde, yo seré míster Seek». Utterson, en el capítulo 2. Es un juego de palabras: Hyde suena en inglés como «hide», esconderse, y «seek» significa buscar.
- «Si alguna vez he leído la firma de Satanás en un rostro, es en el de tu nuevo amigo». Utterson, pensando en Jekyll tras conocer a Hyde, en el capítulo 2.
- «El hombre no es verdaderamente uno, sino verdaderamente dos». Jekyll, en el capítulo 10.
- «Edward Hyde, el único entre todos los seres humanos, era el mal en estado puro». Jekyll, en el capítulo 10.
- «Mi demonio había estado mucho tiempo enjaulado y salió rugiendo». Jekyll, sobre la noche del asesinato de Carew, en el capítulo 10.
Preguntas y respuestas para estudiar El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde
¿Quién escribió El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde y cuándo se publicó?
El escocés Robert Louis Stevenson. La escribió en 1885 y se publicó en Londres en enero de 1886.
¿Quién es míster Hyde?
El propio Jekyll transformado por una pócima que él mismo inventó. Encarna solo su parte malvada, y por eso es más pequeño, más joven y repugnante.
¿Por qué Jekyll deja su herencia a Hyde?
Porque Hyde es él mismo: si le ocurría algo como Jekyll, podía seguir viviendo como Hyde sin perder su fortuna.
¿Por qué Jekyll no puede volver a ser él mismo al final?
Porque se le acaba la sal de la pócima, y la nueva no funciona: la primera tenía una impureza desconocida que era la que causaba el efecto.
¿Cómo termina la novela?
Utterson y Poole derriban la puerta del gabinete y encuentran a Hyde muerto, envenenado. Jekyll ha desaparecido para siempre, y su confesión, que cierra el libro, explica toda la verdad.
Opinión sobre El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde
Es difícil leer hoy esta novela sin conocer la sorpresa final, y aun así funciona. Stevenson crea una atmósfera asfixiante en muy pocas páginas, y la confesión de Jekyll es una de las reflexiones más inteligentes sobre el mal que se han escrito. Quien espere un monstruo de película echará en falta acción, porque casi todo ocurre fuera de escena. Pero su brevedad es una virtud: se lee de una sentada y deja preguntas que no se olvidan.
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