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Cápsulas Literarias
Portada de Doña Perfecta

Novelas Novela de tesis

Doña Perfecta. Resumen y análisis.

de Benito Pérez Galdós (1876)

  • 13 min de lectura
  • Actualizado el
  • ISBN 9788437637396

De qué trata Doña Perfecta (resumen corto)

Doña Perfecta es una novela de Benito Pérez Galdós publicada en 1876. Pepe Rey, un joven ingeniero de ideas modernas, llega a Orbajosa, una vieja ciudad episcopal, para casarse con su prima Rosario, como han acordado su padre y su tía, doña Perfecta. Al principio todo son cariños, pero su franqueza y sus opiniones chocan con el canónigo don Inocencio y con el pueblo, que lo tacha de ateo. Doña Perfecta, con apariencia de bondad, le hace la vida imposible: lo enreda en pleitos, consigue que lo destituyan y lo separa de Rosario, que lo ama. Pepe se apoya en el ejército, que llega para frenar un levantamiento, y se ve con su prima a escondidas. Una noche, cuando entra en la huerta de la casa para verse con ella, doña Perfecta ordena a Caballuco que lo mate. Rosario enloquece y acaba en un manicomio.

Sinopsis de Doña Perfecta, de Benito Pérez Galdós

Es una de las novelas más famosas de Galdós y el ejemplo más claro de novela de tesis del realismo español, es decir, una historia construida para defender una idea. Galdós denuncia la intolerancia religiosa, el fanatismo y el caciquismo de la España provinciana frente a la ciencia y el progreso que representa el protagonista. Pero no es un simple panfleto: el narrador muestra también los errores de Pepe, que acaba recurriendo al engaño. El propio título es irónico: la mujer a la que todos tienen por una santa es el motor de la tragedia.

Resumen de Doña Perfecta por capítulos

La novela tiene 33 capítulos con título. Los capítulos 28, 29 y 32 son cartas, y el 33 tiene una sola frase. Puede seguirse en ocho bloques.

Capítulos 1 a 3: la llegada a Orbajosa

De madrugada, el ingeniero José Rey, Pepe Rey, baja del tren en el apeadero de Villahorrenda. Lo espera el tío Licurgo, un labriego astuto que se llama en realidad Pedro Lucas. Por el camino, Pepe se burla de los nombres de la comarca, como el Cerrillo de los Lirios o Valdeflores, que prometen belleza en tierras desoladas, y ve por primera vez los Alamillos de Bustamante, las tierras que heredó de su madre. Se cruzan con Cristóbal Ramos, Caballuco, que lleva el correo y es el cacique de la comarca, hijo y nieto de guerrilleros. Por fin aparece Orbajosa, una ciudad vieja y miserable que el narrador compara con un sepulcro.

Pepe tiene unos treinta y cuatro años y es fuerte, culto y amante de la ciencia, aunque poco tolerante. Su padre, don Juan Rey, un abogado de Sevilla, salvó la fortuna de su hermana Perfecta cuando murió arruinado su marido, y ella, agradecida, ha acogido con alegría la idea de casar a Pepe con su hija Rosario, aunque los primos no se conocen. Pepe trae además un encargo del Gobierno para estudiar la cuenca minera del río Nahara.

Capítulos 4 a 8: la acogida y los primeros choques

Doña Perfecta recibe a su sobrino entre lágrimas, y Rosario, una muchacha delicada y dulce, le ha preparado el cuarto con todo cuidado. Pronto aparece don Inocencio, canónigo penitenciario de la catedral, sexagenario, profesor de latín y consejero de la casa, que con humildad fingida se burla de los forasteros que vienen de la corte a dar lecciones. También vive allí don Cayetano Polentinos, cuñado de doña Perfecta, un erudito obsesionado con sus libros. En la comida, el canónigo sostiene que la ciencia moderna mata el sentimiento y la fe. Pepe, para mortificarlo, responde con un discurso provocador a favor de la ciencia, y después llama a los abogados jóvenes la peor plaga de España sin saber que Jacinto, el sobrino del canónigo, es abogado. A solas en la huerta, sin embargo, Pepe y Rosario se declaran su amor.

Capítulos 9 a 14: la discordia

Doña Perfecta reprocha a Pepe su conducta en la catedral: dice que paseó entre los fieles durante la misa y que se ha quejado el obispo. Pepe lo niega, pero, picado por el canónigo, se ríe de una Virgen vestida de terciopelo y de los pantalones del Niño Jesús. Don Inocencio revela entonces que es la patrona de la ciudad, que la viste doña Perfecta y que los pantalones los cosió Rosario.

Desde ese día los problemas se multiplican. Licurgo, con Jacinto como abogado, lo demanda por unas aguas de los Alamillos, y tras él llueven otros pleitos. Las cartas de su padre no llegan, y el correo lo lleva Caballuco. Una orden del Ministerio de Fomento lo releva de su encargo, y Rosario se encierra en su cuarto. Pepe visita con su amigo don Juan Tafetán a las Troyas, tres huérfanas pobres y de mala fama, que desde su terrado tiran piedras al patio vecino y alcanzan en la cabeza al canónigo. Ese mismo día lo echan de la catedral por orden del obispo, y doña Perfecta, informada por María Remedios, sobrina del canónigo y madre de Jacinto, le echa en cara sus malas compañías. Harto, Pepe anuncia que se marchará, y su tía y el canónigo no disimulan su alegría.

Capítulos 15 a 19: la guerra declarada

Caballuco intenta intimidar a Pepe, y en ese momento llega una nota de Rosario: «Dicen que te vas. Yo me muero». Pepe decide quedarse. Esa noche, don Cayetano le cuenta que en la familia hay manías hereditarias de las que solo él se ha librado. De madrugada, Rosario baja a escondidas y los dos se refugian en la oscura capilla de la casa, donde ella le jura ante un crucifijo, sobre la tumba de su padre, que será su esposa.

Al amanecer llegan tropas: el Gobierno teme un levantamiento de partidas armadas. El teniente coronel Pinzón, viejo amigo de Pepe, se aloja en la casa, y los dos traman un plan fingiendo que no se conocen. Ese día, Pepe y doña Perfecta tienen la gran discusión de la novela. Él le echa en cara los pleitos, la destitución y el encierro de Rosario. Ella admite los hechos, pero defiende que los medios indirectos son lícitos para un buen fin, y acaba diciéndole que no quiere que se case con su hija. Pepe responde que se casará con ella, le revela el juramento de la capilla y se va a vivir a una posada.

Capítulos 20 a 24: la conspiración

Por el pueblo corre el rumor de que Pepe ha pegado a su tía. Pinzón se gana con halagos a doña Perfecta y soborna a la criada Librada para que lleve a Rosario cartas que parecen suyas. Las autoridades son destituidas, incluido el juez que siempre complacía a doña Perfecta. Una noche se reúnen en casa de la señora don Inocencio, Caballuco y varios labriegos. Los dos repiten que no aconsejan nada, pero ella humilla a Caballuco por su pasividad y el canónigo asegura que la sangre derramada por una causa noble queda limpia de pecado. Caballuco grita «¡Viva Orbajosa, muera Madrid!» y parte la mesa de un puñetazo.

Al terminar, Rosario aparece en la escalera y miente sobre dónde estaba. Librada confiesa que llevaba cartas de Pinzón a la señorita y que esa noche vigiló mientras un hombre embozado entraba en el cuarto del militar para verse con ella. La criada cree que era Pinzón, pero todo indica que era Pepe. De madrugada, Rosario reza a solas y confiesa a Dios que ha aprendido a mentir y que aborrece a su madre.

Capítulos 25 a 27: María Remedios

María Remedios propone a doña Perfecta que alguien dé a Pepe un susto, una paliza que lo haga huir. La señora lo rechaza por cobarde, aunque dice que aceptaría cualquier desgracia antes que ver a su hija casada con él, porque su sobrino ya no es un hombre, sino una secta. La tropa empieza a detener a los hombres de las partidas, y Caballuco se esconde en casa del canónigo.

El narrador revela entonces la pasión que ha movido la historia. María Remedios, de origen humildísimo y antigua lavandera de los Polentinos, soñaba con casar a su hijo Jacinto con Rosario, la rica heredera de los Polentinos. Por eso don Inocencio, como director espiritual de doña Perfecta, la puso en contra de Pepe. Ahora el canónigo se da por vencido, pero su sobrina le monta una escena terrible hasta que él acepta pedir a Caballuco que la acompañe esa noche. Antes de que salgan, don Inocencio pide una jofaina y dice: «Yo me lavo las manos».

Capítulos 28 a 31: las cartas y la noche de la huerta

En sus cartas a su padre, Pepe reconoce que la ira lo ha llevado al engaño y que está dispuesto a sacar a Rosario de su casa por la ley o por la fuerza. Después, siguiendo el consejo paterno, promete usar solo medios legales. En una nota cita a Rosario en la huerta después de medianoche.

Esa noche, María Remedios y Caballuco siguen a Pepe y descubren que ha entrado en la huerta por una puertecilla condenada. Ella obliga a Caballuco a saltar la tapia y corre a llamar a la puerta. El narrador revela que fue doña Perfecta quien enredó los pleitos y consiguió la destitución de su sobrino gracias a sus amistades de Madrid. Rosario le confiesa a su madre que va a huir con Pepe y que lo espera esa misma noche. Al llegar María Remedios, la muchacha se desmaya. Doña Perfecta baja a la huerta, ve un bulto que va hacia las adelfas y grita: «Cristóbal, Cristóbal… ¡mátale!». Se oyen dos tiros.

Capítulos 32 y 33: las cartas de don Cayetano

El final se conoce por las cartas de don Cayetano a un amigo de Madrid. El 21 de abril cuenta, según la versión de doña Perfecta, que Pepe se ha suicidado de un tiro en la sien. Al día siguiente informa de que Caballuco, herido en un brazo, encabeza la partida que combate a las tropas; de que el clero se ha negado a enterrar a Pepe en sagrado y lo han sepultado en el campo de Mundogrande, con Tafetán y él como únicos acompañantes, aunque luego fueron a rezar las Troyas, y de que Rosario ha perdido la razón.

En junio la deja en el manicomio de San Baudilio de Llobregat, como caso incurable, y pide a su amigo que guarde el secreto de familia: Pepe disparó su revólver contra Caballuco cuando este lo atacó con una navaja, y Caballuco lo mató de un tiro. En diciembre cuenta que don Inocencio, hundido en la melancolía, ha reñido con su sobrina y, según dicen, se marchará a Roma; que Jacinto marcha a Madrid con su madre, que sueña con verlo ministro, y que doña Perfecta, cada vez más amarilla, busca consuelo en la iglesia y gasta su fortuna en funciones religiosas.

Inicio, nudo y desenlace de Doña Perfecta

  • Inicio (capítulos 1 a 8): Pepe Rey llega a Orbajosa para casarse con Rosario y choca con don Inocencio, aunque los primos se enamoran.
  • Nudo (capítulos 9 a 27): doña Perfecta y el canónigo lo acosan con pleitos y calumnias; Pepe se alía con los militares, la ciudad prepara un levantamiento y María Remedios mueve los hilos.
  • Desenlace (capítulos 28 a 33): Pepe entra de noche en la huerta, doña Perfecta ordena a Caballuco que lo mate, Rosario enloquece y la familia oculta el crimen.

Personajes de Doña Perfecta

Personajes principales

  • Doña Perfecta: viuda rica y piadosa, respetada por todos. Bajo su bondad aparente es dura, soberbia y una maestra en dominar a los demás. Su fanatismo la lleva al crimen.
  • Pepe Rey: ingeniero sincero, inteligente y defensor de la ciencia. Le falta tolerancia y, acosado, acaba usando el engaño.
  • Rosario: hija de doña Perfecta, dulce, débil y obediente. Su amor por Pepe la enfrenta a su madre y acaba destruyéndola.
  • Don Inocencio: el canónigo penitenciario, latinista, irónico y falsamente humilde. Manipula a doña Perfecta en favor de su familia.

Personajes secundarios

  • María Remedios: sobrina del canónigo y madre de Jacinto. Parece una beata inofensiva, pero su ambición desencadena la tragedia.
  • Jacinto: joven abogado vanidoso y pedante, el candidato de su familia para casarse con Rosario.
  • Caballuco: Cristóbal Ramos, cacique y jefe de guerrilleros, bruto y fiel a doña Perfecta hasta el crimen.
  • Don Cayetano Polentinos: cuñado de doña Perfecta, erudito bondadoso pero ciego ante lo que ocurre en su casa.
  • Pinzón: teniente coronel de caballería, amigo y cómplice de Pepe.
  • Las Troyas y don Juan Tafetán: tres huérfanas despreciadas y un funcionario amable, los pocos que muestran afecto a Pepe.

Temas y símbolos de Doña Perfecta

Temas principales

  • La intolerancia y el fanatismo religioso: a Pepe lo condenan por ateo sin pruebas, y una religiosidad hecha de formas y de odio justifica la calumnia, la guerra y el asesinato.
  • La ciencia frente a la tradición: el ingeniero choca con una ciudad que desconfía de todo lo nuevo y de todo lo que viene de fuera.
  • La hipocresía: doña Perfecta y don Inocencio dicen no aconsejar nada mientras lo dirigen todo.
  • El caciquismo: el juez, el correo, el cacique y hasta el palacio episcopal forman parte de la red de doña Perfecta.
  • El contagio de la violencia: Pepe reconoce que se ha vuelto tan bárbaro como sus enemigos.

Símbolos

  • Orbajosa: su nombre vendría de urbs augusta, aunque, según el narrador, algunos lo relacionan con sus famosos ajos. No se sabe dónde está, porque es posible que esté en todas partes: es una imagen de la España atrasada.
  • Los nombres irónicos: Perfecta, Inocencio y Remedios significan lo contrario de lo que son, como Villahorrenda o el Cerrillo de los Lirios.
  • El lavado de manos: el gesto de don Inocencio recuerda a Pilato ante la muerte de Cristo.

Análisis de Doña Perfecta

Estructura y estilo

Los títulos de los capítulos marcan una escalada bélica: la desavenencia crece, llega la discordia, «Aquí fue Troya» y, por fin, se declara la guerra. El final se cuenta con cartas, y las de don Cayetano, que no entiende lo que ve, crean una ironía amarguísima. El narrador comenta, juzga y caricaturiza, y mezcla el drama con escenas de humor.

Contexto

Benito Pérez Galdós (Las Palmas de Gran Canaria, 1843 – Madrid, 1920) es el gran novelista del realismo español, autor de los Episodios nacionales y de Fortunata y Jacinta. Doña Perfecta, fechada en Madrid en abril de 1876, se publicó por entregas en la Revista de España entre marzo y mayo de ese año, y en libro también en 1876. Abre su etapa de novelas de tesis, junto a Gloria, Marianela y La familia de León Roch. Se escribió tras la Revolución de 1868 y al terminar la tercera guerra carlista, en pleno choque entre liberales y tradicionalistas. El poder del clero en una ciudad de provincias es también el tema de La Regenta, de Clarín.

En la primera versión el final era distinto: doña Perfecta pensaba casarse con Jacinto, veintidós años más joven, y este moría durante la matanza del cerdo al resbalar y clavarse el cuchillo que tenía su madre. En ediciones posteriores, Galdós lo sustituyó por el final que se lee hoy.

Adaptaciones

El propio Galdós la adaptó al teatro en 1896. En el cine destacan la versión mexicana de Alejandro Galindo (1951), con Dolores del Río, y la española de César Fernández Ardavín (1977).

Frases de Doña Perfecta

  • «Los ciegos serían felices en este país, que para la lengua es paraíso y para los ojos infierno». Pepe Rey, sobre los nombres de la comarca, en el capítulo 2.
  • «La ciencia, tal como la estudian y la propagan los modernos, es la muerte del sentimiento y de las dulces ilusiones». Don Inocencio, en el capítulo 6.
  • «En el corazón humano no se entra por los túneles de los ferrocarriles, ni se baja a sus hondos abismos por los pozos de las minas». Doña Perfecta a Pepe, en el capítulo 19.
  • «¡Señor, que aborrezco a mi madre!». Rosario, en su oración del capítulo 24.
  • «Cristóbal, Cristóbal… ¡mátale!». Doña Perfecta a Caballuco, en el capítulo 31.
  • «Esto se acabó. Es cuanto por ahora podemos decir de las personas que parecen buenas y no lo son». El narrador, en el capítulo 33.

Preguntas y respuestas para estudiar Doña Perfecta

¿Quién escribió Doña Perfecta y cuándo se publicó?

Benito Pérez Galdós. Se publicó por entregas en la Revista de España entre marzo y mayo de 1876, y en libro ese mismo año.

¿Por qué doña Perfecta no quiere que Pepe se case con Rosario?

Porque lo considera un ateo, enemigo de la religión y de las costumbres de Orbajosa. Además, don Inocencio y María Remedios la empujan contra él porque quieren casar a Rosario con Jacinto.

¿Quién mata a Pepe Rey?

Caballuco, por orden de doña Perfecta, de un tiro en la huerta de la casa. La familia hace creer que se suicidó.

¿Cómo termina Doña Perfecta?

Con las cartas de don Cayetano: Rosario, que ha perdido la razón, ingresa en un manicomio; Caballuco sigue en armas; don Inocencio se hunde en la melancolía; Jacinto se va a Madrid, y doña Perfecta se refugia en la iglesia.

¿Por qué es una novela de tesis?

Porque la historia sirve para demostrar una idea: el fanatismo y la intolerancia, aunque se presenten como virtud, destruyen a las personas y frenan el progreso.

Opinión sobre Doña Perfecta

Doña Perfecta se lee con la tensión de un drama: la presión sobre Pepe crece capítulo a capítulo y el final golpea con fuerza. La protagonista es una de las grandes villanas de la novela española. Su defecto es el mismo que su virtud: al servicio de una tesis, algunos personajes resultan esquemáticos y el narrador subraya demasiado quiénes son los buenos y los malos. Aun así, su retrato de la intolerancia sigue siendo actual.

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