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Cápsulas Literarias

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Desarrollo de personajes: qué es, tipos de arco y ejemplos literarios

  • 11 min de lectura
Desarrollo de personaje. Guía completa

El desarrollo de personajes es la manera en que un escritor construye a sus personajes y muestra cómo cambian, o cómo se resisten a cambiar, a lo largo de una historia. Incluye dos cosas: la caracterización, es decir, quién es el personaje (qué desea, qué teme, qué contradicciones tiene), y el arco del personaje, el recorrido interior que hace desde la primera página hasta la última. Raskólnikov, en Crimen y castigo, pasa de creerse por encima de la moral a confesar su crimen; Elizabeth Bennet, en Orgullo y prejuicio, descubre que su seguridad para juzgar a los demás la había cegado. En los dos casos, el cambio es creíble porque nace de lo que el personaje es y de los conflictos que vive.

Qué es el desarrollo de un personaje

Un personaje no es solo un nombre con una descripción física. Para que el lector crea en él necesita deseos, miedos, una forma propia de hablar y de actuar, y una historia anterior que explique por qué es como es. Desarrollar un personaje es darle todo eso y, después, ponerlo a prueba para ver qué hace.

Dos distinciones ayudan a entender cómo funcionan los personajes:

  • Personajes planos y redondos. El novelista inglés E. M. Forster propuso esta clasificación en su ensayo Aspectos de la novela, de 1927. Un personaje plano se construye alrededor de una sola idea o rasgo y se resume en una frase: el señor Collins de Orgullo y prejuicio es servil y ridículo, y nunca deja de serlo. Un personaje redondo tiene varias dimensiones y es capaz de sorprender al lector de forma convincente, como don Quijote, loco con los libros de caballerías y lúcido en casi todo lo demás.
  • Personajes estáticos y dinámicos. Los dinámicos cambian a lo largo de la historia; los estáticos terminan igual que empezaron. Esta distinción no coincide con la anterior: un personaje puede ser complejo y no cambiar, como Atticus Finch en Matar a un ruiseñor.

Los personajes planos no son un defecto. Una novela necesita secundarios que se reconozcan enseguida y que sirvan de contraste. El problema aparece cuando el protagonista, que debería ser redondo, se queda en un solo rasgo.

Qué hace creíble a un personaje

Un deseo, una necesidad y un miedo

Muchos manuales de escritura distinguen entre lo que el personaje quiere y lo que de verdad necesita. Raskólnikov quiere demostrarse que es un hombre extraordinario, con derecho a saltarse la ley por un fin superior; lo que necesita es volver a sentirse parte de la humanidad, y eso solo lo encontrará gracias a Sonia. Elizabeth quiere confiar en su propio juicio; lo que necesita es aprender a dudar de sus primeras impresiones. La distancia entre el deseo y la necesidad es lo que genera el arco.

Una historia anterior que pese

El pasado explica el presente. Jean Valjean sale de presidio tras diecinueve años de condena, cinco por robar un pan para los hijos de su hermana y el resto por sus intentos de fuga. Esa injusticia lo ha endurecido, y por eso el perdón del obispo Myriel tiene tanta fuerza: es lo último que esperaba.

Contradicciones

Las personas reales no son coherentes del todo, y los personajes memorables tampoco. Don Quijote razona con sabiduría sobre casi cualquier tema hasta que aparece la caballería andante. Dorian Gray conserva un rostro angelical mientras su alma se corrompe. Esas tensiones hacen que el lector quiera saber qué hará el personaje a continuación.

Una voz propia

Un personaje se reconoce por cómo habla. Sancho Panza se expresa con refranes y sentido práctico; Lázaro de Tormes cuenta su vida en primera persona con una ironía que deja ver lo que calla. Si al tapar los nombres de un diálogo no se distingue quién habla, a los personajes les falta voz.

Tipos de arco de personaje

El arco es la forma que toma el cambio. Los manuales de escritura suelen distinguir tres tipos básicos.

Arco positivo o de transformación

El personaje empieza con una idea equivocada sobre sí mismo o sobre el mundo y, a través de los conflictos, la supera.

  • Elizabeth Bennet es el ejemplo clásico. Rechaza a Darcy convencida de que es arrogante, de que ha separado a Bingley de su hermana Jane y de que ha perjudicado injustamente a Wickham. La carta que él le entrega es el punto de inflexión: al releerla comprende que ha juzgado mal a todos por orgullo y por prejuicio, y reconoce que hasta ese momento nunca se había conocido a sí misma. A partir de ahí, su visita a Pemberley y lo que descubre después sobre Darcy completan el cambio.
  • Jean Valjean se transforma gracias al perdón del obispo, que no lo denuncia cuando le roba la plata y además le regala los candelabros. Pero Victor Hugo no da el cambio por hecho: lo pone a prueba. Cuando detienen a un inocente, Champmathieu, acusado de ser Valjean, este pasa una noche terrible luchando con su conciencia y acaba revelando su identidad en el juicio.
  • Raskólnikov tiene un arco de redención lento y doloroso. Tras el asesinato, la fiebre, la culpa y el aislamiento lo consumen; Sonia le pide que confiese, y él lo hace al final de la sexta parte. Aun así, Dostoievski deja el renacimiento moral para el epílogo, en Siberia: el cambio verdadero llega después del castigo.

Arco negativo o de caída

El personaje empeora: se corrompe, se desengaña o se destruye.

  • Dorian Gray pasa de joven inocente a hombre cruel y egoísta. Oscar Wilde encuentra una solución brillante para mostrar esa caída: el retrato envejece y se deforma en lugar de su dueño, de modo que el lector ve la degradación moral convertida en imagen.
  • Emma Bovary vive esperando de la realidad lo mismo que de las novelas románticas. Cada desengaño la hunde un poco más, hasta un final trágico.
  • Lázaro, el protagonista de El Lazarillo de Tormes, tiene un arco ambiguo: pasa de niño inocente a pícaro astuto y acaba como un adulto acomodado que renuncia a la honra por interés. Sube socialmente mientras baja moralmente, y el lector debe decidir qué piensa de él.

Arco plano

El personaje central no cambia, pero cambia a quienes lo rodean. Atticus Finch es el mismo hombre justo al principio y al final de Matar a un ruiseñor; quienes evolucionan son sus hijos, Scout y Jem, que a través del juicio aprenden a comprender a los demás y descubren la injusticia.

El arco plano no debe confundirse con un personaje que no puede cambiar. Javert, en Los miserables, cree que un delincuente nunca puede cambiar y persigue a Valjean durante años. Cuando Valjean le perdona la vida en la barricada, su visión del mundo se rompe y no encuentra otra salida que el suicidio. Su incapacidad para cambiar es su tragedia.

Personajes que se transforman mutuamente

A veces el arco más interesante es el de una pareja. En Don Quijote de la Mancha, el idealismo del caballero y el realismo de Sancho se contagian poco a poco. El ensayista Salvador de Madariaga lo resumió en su Guía del lector del Quijote, de 1926, con dos palabras que se siguen usando: la «quijotización» de Sancho y la «sanchificación» de don Quijote. Sancho, que empezó buscando una ínsula para enriquecerse, gobierna la ínsula Barataria con sentido común y sentencias justas; don Quijote, derrotado, recupera el juicio al final y vuelve a llamarse Alonso Quijano el Bueno.

El conflicto, motor del cambio

Un personaje solo cambia si algo lo obliga. Por eso el desarrollo de personajes va unido al conflicto, que puede ser de dos tipos:

  • Externo: un antagonista, la sociedad, la naturaleza o las circunstancias. Porfiri Petróvich, el juez que sabe que Raskólnikov es culpable y juega con su psicología para que se entregue, es un conflicto externo.
  • Interno: la lucha del personaje consigo mismo. En el caso de Raskólnikov, el choque entre su teoría y su conciencia es el verdadero motor de la novela.

Los mejores momentos de una historia suelen ser aquellos en los que el personaje debe elegir y la elección le cuesta algo. La noche en que Valjean decide si deja que condenen a Champmathieu es más reveladora que cualquier descripción de su carácter, porque lo vemos arriesgar todo lo que ha construido. Un cambio que no le cuesta nada al personaje rara vez convence al lector.

Técnicas para mostrar la evolución de un personaje

Mostrar con acciones, no explicar

Decir que un personaje «se volvió generoso» es contar. Mostrarlo es dejar que el lector lo vea en sus actos: Valjean levanta un carro con su enorme fuerza para salvar al viejo Fauchelevent, aunque eso pueda delatarlo ante Javert. Las decisiones bajo presión son la prueba más clara de quién es alguien.

Escenas paralelas

Repetir una situación al principio y al final permite medir el cambio. En Orgullo y prejuicio hay dos declaraciones de Darcy: en la primera, Elizabeth lo rechaza con dureza; en la última, durante un paseo, lo acepta. La situación es la misma, pero los dos personajes ya no lo son.

Personajes espejo y personajes contraste

Los secundarios pueden reflejar lo que el protagonista podría llegar a ser. Svidrigáilov, que vive sin límites morales, es una especie de doble oscuro de Raskólnikov; Sonia representa el camino contrario. Javert es el contrapunto de Valjean: la ley sin compasión frente a la misericordia.

El punto de vista

Desde dónde se cuenta la historia cambia lo que sabemos del personaje. La primera persona, como en El Lazarillo o en Nada, de Carmen Laforet, nos da su visión directa, con sus engaños incluidos. El estilo indirecto libre, que Flaubert usa mucho en Madame Bovary, permite oír los pensamientos de Emma sin abandonar la tercera persona.

Símbolos que cambian con el personaje

El retrato de Dorian Gray es el ejemplo más claro, pero hay otros más sutiles. En La metamorfosis, de Kafka, Gregor Samsa cambia de forma en la primera línea, y lo que evoluciona a lo largo del relato es la actitud de su familia, sobre todo la de su hermana Grete, que pasa de cuidarlo a pedir que se deshagan de él.

Cómo desarrollar un personaje paso a paso

Si estás escribiendo un relato o una novela, estos pasos te ayudarán a construir personajes con un arco convincente:

  1. Define qué quiere y qué necesita. El deseo mueve la trama; la necesidad marca el cambio interior.
  2. Dale un pasado. Una herida, una injusticia o una creencia aprendida que explique su forma de ser al empezar la historia.
  3. Busca su contradicción. Un rasgo que choque con otro lo hará más humano.
  4. Decide el punto de partida y el de llegada. Cómo piensa y actúa en la primera escena y cómo en la última.
  5. Diseña los momentos de cambio. Uno o varios puntos de inflexión, como la carta de Darcy, que obliguen al personaje a replantearse algo.
  6. Ponlo a prueba con decisiones difíciles. Que el cambio le cueste algo.
  7. Muestra el cambio en sus actos y en su voz, no solo en lo que dice el narrador.
  8. Revisa la coherencia. Cada reacción debe poder explicarse por lo que el personaje es en ese momento de la historia.

Para no perderte, muchos escritores preparan una ficha de personaje con su nombre y apodos, su aspecto, su familia y su entorno, sus rasgos de carácter, su historia anterior, sus deseos y miedos, su forma de hablar y su arco previsto.

Errores frecuentes

  • Cambios sin causa: el personaje cambia de opinión de repente porque la trama lo necesita.
  • El protagonista perfecto: sin defectos, no tiene nada que aprender ni que perder.
  • Explicarlo todo: el narrador cuenta lo que siente el personaje en lugar de dejar que el lector lo deduzca.
  • Secundarios de cartón: personajes que solo existen para dar información o para que el protagonista luzca.

Cómo analizar el desarrollo de un personaje en un comentario

En clase, el análisis de personajes es una de las preguntas más habituales en un comentario o en un examen de lectura. Estas preguntas te servirán de guía:

  • ¿Cómo es el personaje al principio de la obra? Busca una escena que lo defina.
  • ¿Qué quiere y qué le impide conseguirlo?
  • ¿Cuál es el momento en que empieza a cambiar? ¿Qué lo provoca?
  • ¿Cómo es al final? ¿Ha cambiado, ha empeorado o se ha mantenido igual?
  • ¿Qué técnicas usa el autor para mostrarlo: acciones, diálogos, narrador, símbolos, otros personajes?
  • ¿Qué quiere decir la obra a través de ese cambio?

En cada una de nuestras fichas encontrarás un apartado de personajes, el resumen por capítulos y un análisis que te ayudarán a responder. Si te interesa profundizar en cómo se estudia una obra, lee también nuestra entrada sobre la crítica literaria. Estas son las fichas de los personajes que hemos usado como ejemplo principal:

Preguntas frecuentes sobre el desarrollo de personajes

¿Qué es un arco de personaje?

Es el recorrido interior que hace un personaje a lo largo de la historia: cómo es al principio, qué conflictos lo cambian y cómo es al final. Puede ser positivo, negativo o plano.

¿Qué diferencia hay entre un personaje plano y uno redondo?

Según la clasificación de E. M. Forster, el personaje plano se construye alrededor de un solo rasgo y no sorprende; el redondo tiene varias dimensiones y puede sorprender al lector de forma convincente. Don Quijote es redondo; el señor Collins, de Orgullo y prejuicio, es plano.

¿Todos los personajes tienen que cambiar?

No. Muchos secundarios no cambian, y algunos personajes principales tampoco, como Atticus Finch, que transforma a los que lo rodean. Lo importante es que el cambio, o la falta de cambio, tenga sentido en la historia.

¿Cuál es un buen ejemplo de desarrollo de personaje?

Elizabeth Bennet, en Orgullo y prejuicio, porque su cambio tiene un punto de inflexión claro, la carta de Darcy, y se ve en sus actos. Jean Valjean y Raskólnikov son otros ejemplos clásicos de transformación moral.

¿Cómo se muestra que un personaje ha cambiado?

Con sus decisiones y sus actos más que con explicaciones del narrador. Las escenas paralelas, que repiten una situación del principio al final, y los personajes que sirven de contraste ayudan a que el lector perciba el cambio.

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