Autoayuda y Desarrollo Personal Autoayuda, relaciones personales
Cómo ganar amigos e influir sobre las personas. Resumen y análisis.
de Dale Carnegie (1936)
De qué trata Cómo ganar amigos e influir sobre las personas (resumen corto)
Cómo ganar amigos e influir sobre las personas es un libro de Dale Carnegie, publicado en 1936, que enseña a relacionarse mejor con los demás en el trabajo, en los negocios y en la vida cotidiana. Su idea central es sencilla: a todos nos mueve el deseo de sentirnos importantes y apreciados, y casi nadie cambia de opinión porque lo critiquen o le lleven la contraria. Por eso, quien quiere llevarse bien con la gente y convencerla debe dejar de criticar, interesarse de verdad por los demás, escuchar, recordar sus nombres, elogiar con sinceridad y ver las cosas desde el punto de vista del otro. Carnegie resume sus consejos en una serie de principios prácticos, organizados en cuatro partes, y los ilustra con cientos de anécdotas de personajes famosos y de alumnos de sus cursos.
Sinopsis de Cómo ganar amigos e influir sobre las personas, de Dale Carnegie
Pocos libros han tenido tanta influencia como este. Nació de los cursos de oratoria y relaciones humanas que Carnegie impartía para adultos en Nueva York, y desde su publicación ha vendido decenas de millones de ejemplares en todo el mundo. Es el gran precursor de la literatura de autoayuda y de los manuales de habilidades sociales, comunicación y liderazgo que se escriben hoy. Su estilo es directo y ameno, sin teorías complicadas: cada capítulo plantea un principio, lo explica con ejemplos y termina con una regla fácil de recordar. Merece la pena leerlo tanto por sus consejos, muchos de ellos todavía útiles, como para entender el origen de buena parte de la cultura empresarial y de la psicología popular del siglo XX.
Resumen de Cómo ganar amigos e influir sobre las personas por partes
La edición que se lee hoy, revisada en 1981, tiene cuatro partes. La edición original de 1936 incluía además dos partes, una sobre cartas eficaces y otra con consejos para la vida en pareja, que se suprimieron en la revisión. Al principio, Carnegie recomienda leer el libro despacio, volver a él a menudo y, sobre todo, poner en práctica sus principios.
Primera parte: técnicas fundamentales para tratar con los demás
El primer capítulo se titula con un refrán: si quieres recoger miel, no des patadas a la colmena. Carnegie sostiene que la crítica es inútil, porque pone a la otra persona a la defensiva y la lleva a justificarse. Para demostrarlo cuenta que incluso grandes criminales, como el gánster Al Capone o el pistolero conocido como Two Gun Crowley, se consideraban a sí mismos personas buenas e incomprendidas. Si ellos no se culpaban de nada, ¿cómo esperar que lo haga la gente corriente? Pone como modelo a Abraham Lincoln, que aprendió a no juzgar a los demás y que, tras la batalla de Gettysburg, escribió una carta muy dura a uno de sus generales, pero nunca la envió. El primer principio es, por tanto, no criticar, no condenar y no quejarse.
El segundo capítulo revela lo que Carnegie llama el gran secreto del trato con las personas: el deseo de sentirse importante, una de las necesidades más profundas del ser humano. La forma de satisfacerlo es expresar un aprecio honrado y sincero, que no debe confundirse con la adulación, que es falsa e interesada. Cita el caso de Charles Schwab, a quien el magnate del acero Andrew Carnegie pagaba un sueldo enorme sobre todo por su capacidad para entusiasmar a sus empleados elogiándolos en lugar de criticarlos.
El tercer capítulo explica que la única manera de mover a alguien a hacer algo es lograr que quiera hacerlo. Para influir en los demás hay que hablar de lo que ellos desean y mostrarles cómo conseguirlo, en lugar de hablar de lo que queremos nosotros. El principio es despertar en la otra persona un deseo vehemente.
Segunda parte: seis maneras de agradar a los demás
Carnegie propone seis reglas para caer bien. La primera es interesarse sinceramente por los demás: se hacen más amigos en dos meses interesándose por los otros que en dos años intentando que los otros se interesen por uno. La segunda es sonreír, porque una sonrisa transmite que nos alegramos de ver a la otra persona. La tercera es recordar el nombre de cada persona, que para ella es el sonido más dulce e importante; pone como ejemplo a políticos capaces de recordar miles de nombres.
La cuarta regla es saber escuchar y animar a los demás a hablar de sí mismos. Carnegie cuenta que, en una cena, pasó horas escuchando a un botánico hablar de plantas sin apenas decir nada, y al final este lo describió como un conversador fascinante. La quinta es hablar de lo que interesa a la otra persona, y la sexta, hacer que la otra persona se sienta importante, siempre con sinceridad.
Tercera parte: cómo lograr que los demás piensen como usted
Es la parte más larga, con doce principios para convencer sin enfrentarse. El primero es que la única forma de ganar una discusión es evitarla, porque aunque se gane, la otra persona se queda resentida y no cambia de opinión. Por eso hay que respetar las opiniones ajenas y no decir nunca a nadie que está equivocado. Carnegie recuerda que Benjamin Franklin, que de joven era muy discutidor, aprendió a evitar las afirmaciones tajantes y a presentar sus ideas con modestia, y ganó así una enorme capacidad de persuasión.
Otros principios son reconocer los propios errores con rapidez y sin rodeos, empezar siempre de manera amistosa, conseguir que la otra persona diga «sí» desde el principio, dejar que hable ella la mayor parte del tiempo y hacerle sentir que la idea es suya. También aconseja intentar sinceramente ver las cosas desde el punto de vista del otro, mostrarse comprensivo con sus deseos, apelar a sus motivos más nobles, presentar las ideas de forma llamativa y, cuando nada funciona, plantear un desafío que estimule el espíritu de superación.
Cuarta parte: sea un líder
La última parte enseña a cambiar la conducta de los demás sin ofenderlos ni despertar resentimiento, algo especialmente útil para jefes, padres y profesores. Carnegie propone nueve principios: empezar con elogios y aprecio sincero, señalar los errores de forma indirecta, hablar de los propios errores antes de criticar los del otro, hacer preguntas en lugar de dar órdenes y permitir que la otra persona salve las apariencias.
También recomienda elogiar cualquier mejora, por pequeña que sea, atribuir a la otra persona una buena reputación para que se esfuerce por estar a su altura, animarla haciendo que los errores parezcan fáciles de corregir y conseguir que se sienta satisfecha de hacer lo que le sugerimos.
Ideas principales de Cómo ganar amigos e influir sobre las personas
- No criticar: la crítica provoca resentimiento y rara vez cambia a nadie. Es mejor intentar comprender.
- El deseo de ser importante: es una de las necesidades humanas más profundas, y quien sabe satisfacerla con sinceridad se gana a los demás.
- Aprecio sincero, no adulación: el elogio funciona solo si es honesto y concreto. La adulación se nota y produce rechazo.
- Pensar en lo que quiere el otro: para convencer, hay que mostrar a la otra persona cómo conseguir lo que ella desea.
- Escuchar más que hablar: la gente aprecia a quien se interesa por ella y la deja hablar de sí misma.
- Evitar las discusiones: nadie gana una discusión. Es preferible respetar las opiniones ajenas y reconocer los propios errores.
- Liderar con respeto: se consigue más con preguntas, elogios y ánimo que con órdenes y reproches.
Análisis y críticas de Cómo ganar amigos e influir sobre las personas
Aportaciones
El gran mérito del libro es haber convertido en reglas sencillas y aplicables una serie de verdades sobre la naturaleza humana: que todos queremos sentirnos valorados, que las personas se defienden cuando las atacan y que escuchar es una forma de respeto. Muchas de sus recomendaciones, como la escucha activa, el refuerzo positivo o la empatía, siguen presentes en los cursos de comunicación, ventas, liderazgo y atención al cliente. Su enfoque práctico y su tono optimista explican que haya ayudado a millones de lectores a ganar confianza en sí mismos.
Limitaciones y críticas
La crítica más frecuente es que puede usarse como un manual de manipulación: aplicadas sin sinceridad, sus técnicas sirven para halagar a los demás con fines interesados. Carnegie insiste una y otra vez en que el interés y el aprecio deben ser auténticos, pero el propio título, que habla de influir en las personas, ha alimentado esa sospecha. También se le reprocha que se basa en anécdotas y no en estudios científicos, que muchas historias resultan repetitivas y que algunos ejemplos reflejan la sociedad estadounidense de los años treinta, con su visión de los negocios y de los papeles de hombres y mujeres. Por último, algunos lectores consideran que favorece una cortesía superficial que evita el conflicto incluso cuando sería necesario.
Contexto
Dale Carnegie (Maryville, Misuri, 1888 – Nueva York, 1955) creció en una granja pobre y trabajó como vendedor y actor antes de empezar a dar clases de oratoria para adultos en 1912. Escribía su apellido como Carnagey y lo cambió por Carnegie, probablemente para asociarlo al célebre Andrew Carnegie, con quien no tenía ningún parentesco. El libro nació de sus cursos y lo publicó la editorial Simon and Schuster en 1936, en plena crisis económica, con un éxito inmediato. Más tarde escribió Cómo suprimir las preocupaciones y disfrutar de la vida (1948). En 1981 se publicó una edición revisada, que es la que circula actualmente.
Frases de Cómo ganar amigos e influir sobre las personas
- «Si quieres recoger miel, no des patadas a la colmena». Es el título del primer capítulo.
- «La única forma de salir ganando de una discusión es evitarla». Primer principio de la tercera parte.
- «El nombre de una persona es para ella el sonido más dulce e importante». Resume el tercer principio de la segunda parte.
Preguntas y respuestas para estudiar Cómo ganar amigos e influir sobre las personas
¿Quién escribió Cómo ganar amigos e influir sobre las personas y cuándo?
Lo escribió el estadounidense Dale Carnegie, profesor de oratoria y relaciones humanas, y se publicó en 1936.
¿Cuál es la idea principal del libro?
Que las personas desean sentirse importantes y apreciadas, y que para ganarse su simpatía y convencerlas hay que tratarlas con interés, respeto y aprecio sincero, en lugar de criticarlas o discutir con ellas.
¿Qué partes tiene el libro?
La edición actual tiene cuatro: técnicas fundamentales para tratar con los demás, seis maneras de agradar, cómo lograr que los demás piensen como uno y cómo ser un líder sin ofender.
¿Por qué Carnegie desaconseja criticar?
Porque la crítica pone a la otra persona a la defensiva, hiere su orgullo y despierta resentimiento. Casi nadie, ni siquiera un criminal, se considera culpable, así que la crítica rara vez sirve para cambiar a alguien.
¿Qué diferencia hay entre aprecio y adulación?
El aprecio es sincero y nace de reconocer algo bueno en la otra persona; la adulación es falsa y egoísta, y la gente acaba notándolo.
¿Cómo se puede ganar una discusión, según Carnegie?
Evitándola. Aunque uno gane la discusión, la otra persona se siente humillada y no cambia de opinión.
¿Por qué se ha criticado el libro?
Porque sus técnicas pueden usarse para manipular a los demás, porque se basa en anécdotas y no en investigaciones, y porque algunos ejemplos han quedado anticuados.
Opinión sobre Cómo ganar amigos e influir sobre las personas
Casi un siglo después, este libro sigue siendo sorprendentemente útil. Sus principios parecen obvios, pero casi nadie los aplica, y leerlos invita a revisar cómo tratamos a los demás. Es ameno y fácil de leer, aunque la acumulación de anécdotas lo hace repetitivo y algunos ejemplos suenan antiguos. Conviene leerlo con espíritu crítico y quedarse con su mensaje más valioso: el interés sincero por las personas. Usado así, más que un manual para influir, es una buena guía para convivir mejor.
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