Biografías y Memorias Memorias
En busca de la felicidad. Resumen y análisis.
de Chris Gardner (2006)
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De qué trata En busca de la felicidad (resumen corto)
En busca de la felicidad son las memorias de Chris Gardner, un hombre que pasó de dormir con su hijo pequeño en albergues y en el baño de una estación de metro a convertirse en un próspero agente de bolsa y empresario. Gardner cuenta su infancia en Milwaukee, marcada por la ausencia de su padre biológico y por un padrastro violento, y el amor de su madre, que le enseñó a confiar en sí mismo. Tras servir en la Marina como sanitario y trabajar como ayudante de investigación médica en San Francisco, un encuentro casual con un corredor de bolsa que conducía un Ferrari rojo le hace cambiar de rumbo. Consigue una plaza de aprendiz sin sueldo en Dean Witter justo cuando se queda solo a cargo de su hijo y sin casa. Durante casi un año compagina las jornadas en la oficina con noches en la calle, hasta que aprueba el examen de agente, prospera y funda su propia empresa en Chicago.
Sinopsis de En busca de la felicidad, de Chris Gardner
Publicadas en 2006 con el título original de The Pursuit of Happyness, estas memorias se hicieron famosas en todo el mundo gracias a la película del mismo año protagonizada por Will Smith. El libro, escrito por Gardner con la colaboración de Quincy Troupe y Mim Eichler Rivas, es más completo y más duro que la película: dedica mucho espacio a la infancia del autor, a la violencia doméstica y a sus propios errores. Es una historia de superación, pero sobre todo un relato sobre la paternidad: Gardner se juró de niño que sus hijos sabrían siempre quién era su padre, y toda su lucha gira en torno a esa promesa. Se lee como una novela y es útil para reflexionar sobre la pobreza, la familia y la perseverancia.
Resumen de En busca de la felicidad por partes
El libro sigue un orden casi cronológico, desde la infancia del autor en los años cincuenta hasta su éxito en el mundo de las finanzas. Para estudiarlo, puede dividirse en seis etapas.
La infancia en Milwaukee
Christopher Gardner nació en 1954 en Milwaukee, en el estado de Wisconsin. Su padre biológico, Thomas Turner, vivía en Luisiana y no formó parte de su vida, y esa ausencia lo marcó para siempre. Su madre, Bettye Jean Gardner, una mujer inteligente y luchadora, se casó con Freddie Triplett, un hombre alcohólico y violento que la maltrataba a ella y aterrorizaba a los niños.
La infancia de Chris está llena de miedo y de inestabilidad. Su madre fue encarcelada dos veces: la primera, por una denuncia falsa de Triplett, y la segunda, tras ser condenada por intentar matarlo prendiendo fuego a la casa con él dentro. Mientras ella estaba en prisión, Chris y sus hermanas vivieron en hogares de acogida y con familiares. Allí conoció a sus tíos maternos. El más importante para él fue el tío Henry, que había estado en la Marina, le hablaba de sus viajes y le abrió los ojos a un mundo más amplio. Henry murió ahogado en el río Misisipi cuando Chris tenía nueve años.
A pesar de todo, su madre le transmitió una idea que lo acompañaría siempre: podía conseguir lo que se propusiera, pero solo podía contar consigo mismo. De niño, Chris se apasionó por el jazz y por Miles Davis, y se prometió que, cuando tuviera hijos, nunca los abandonaría como había hecho su padre con él.
La Marina y la medicina
Siguiendo el ejemplo del tío Henry, al terminar el instituto Chris se alistó en la Marina de Estados Unidos. Pasó cuatro años como sanitario en el hospital de la base de Camp Lejeune, en Carolina del Norte, donde descubrió que tenía talento para la medicina. Allí conoció a un cirujano cardiaco, el doctor Robert Ellis, que le ofreció trabajar con él en San Francisco como ayudante de investigación clínica.
En San Francisco, Gardner aprendió muchísimo, llegó a dirigir un laboratorio y participó en artículos científicos. Soñaba con ser médico, pero acabó abandonando la idea porque la formación era larguísima y cara. En 1977 se casó con Sherry Dyson, pero el matrimonio no fue feliz.
El Ferrari rojo
Gardner dejó el laboratorio para trabajar como vendedor de material médico, un empleo que apenas le daba para vivir. Mientras tanto, inició una relación con Jackie Medina, una estudiante de odontología, y dejó a su esposa para irse a vivir con ella. En enero de 1981 nació su hijo, Christopher Jr.
Un día, en el aparcamiento de un hospital de San Francisco, vio llegar a un hombre en un Ferrari rojo. Se acercó y le hizo dos preguntas: a qué se dedicaba y cómo lo hacía. El hombre, Bob Bridges, era corredor de bolsa, y ganaba más de lo que Gardner podía imaginar. Bridges le explicó en qué consistía su trabajo y le ayudó a conseguir entrevistas en varias agencias. Gardner, que no tenía estudios universitarios ni contactos, decidió que ese sería su camino.
La cárcel y la oportunidad
Los comienzos fueron desastrosos. Consiguió una plaza en la agencia E. F. Hutton, pero cuando iba a empezar, despidieron al directivo que lo había contratado y se quedó sin puesto. Poco después, tras un incidente doméstico con Jackie, la policía lo detuvo por unas multas de aparcamiento sin pagar que sumaban unos 1.200 dólares, y pasó diez días en la cárcel. Al salir, Jackie se había marchado con el niño.
Aun así, se presentó a su entrevista en la agencia Dean Witter Reynolds y explicó con sinceridad lo que le había ocurrido. Lo admitieron en su programa de formación de agentes, que no tenía sueldo. Gardner aceptó, sabiendo que tendría que sobrevivir con casi nada hasta aprobar el examen que le daría la licencia.
Sin hogar con su hijo
Al cabo de un tiempo, Jackie volvió y le dejó a su hijo, que todavía era un niño muy pequeño. Gardner no dudó en quedarse con él, pero la pensión en la que vivía no admitía niños. Así empezó la etapa más dura de su vida. Durante casi un año, padre e hijo vivieron sin casa en San Francisco y sus alrededores: durmieron en pensiones baratas cuando había dinero, en parques, en la oficina, en el aeropuerto y, alguna noche, encerrados en el baño de una estación del metro de la bahía. El reverendo Cecil Williams los acogió en el albergue de la iglesia Glide Memorial, que ayudaba a personas sin hogar.
Mientras tanto, Gardner trabajaba más horas que nadie en Dean Witter: llegaba el primero, se marchaba el último y hacía cientos de llamadas a posibles clientes cada día, sin que sus compañeros supieran que no tenía dónde dormir. Cargaba con todas sus pertenencias, con el carrito del niño y con la preocupación constante de encontrar una guardería y algo que comer. En 1982 aprobó a la primera el examen de agente de bolsa y pasó a ser empleado de pleno derecho.
El éxito
A partir de entonces, su vida cambió. Pudo alquilar por fin una vivienda para él y su hijo, y poco después fue contratado por Bear Stearns, una de las grandes firmas de inversión de Wall Street. En 1985 nació su hija, Jacintha. En 1987 se trasladó a Chicago y fundó su propia empresa de inversión, Gardner Rich, con un capital muy pequeño y trabajando desde su apartamento.
El libro termina con Gardner convertido en un hombre de negocios de éxito, que no ha olvidado de dónde viene: colabora con organizaciones de ayuda a personas sin hogar y reflexiona sobre lo que significa de verdad la felicidad. Para él no se trata del dinero, sino de haber cumplido la promesa que se hizo de niño: estar siempre al lado de sus hijos.
Ideas principales de En busca de la felicidad
- La paternidad responsable: la ausencia de su padre es la herida de la infancia de Gardner, y la decisión de no abandonar nunca a su hijo es el motor de todo el libro.
- La perseverancia: Gardner no tenía estudios universitarios, dinero ni contactos, pero trabajó más que nadie y no se rindió ni en los peores momentos.
- La influencia de una madre: Bettye Jean, a pesar de sus propias desgracias, le enseñó a creer en sí mismo y a no esperar que nadie viniera a salvarlo.
- La pobreza invisible: el libro muestra que se puede tener un trabajo, vestir de traje y, al mismo tiempo, no tener dónde dormir.
- La violencia doméstica y sus heridas: el maltrato de Triplett marca a toda la familia, y Gardner reconoce que tuvo que luchar contra la rabia y el miedo que le dejó.
- Las oportunidades y la ayuda de los demás: aunque el protagonista se esfuerza mucho, también recibe ayuda decisiva, como la del doctor Ellis, Bob Bridges o el reverendo Cecil Williams.
- La felicidad como algo más que el dinero: el éxito económico llega, pero el autor insiste en que lo importante es hacer lo que te apasiona y cuidar de los tuyos.
Análisis y críticas de En busca de la felicidad
Aportaciones
El gran valor del libro es su sinceridad. Gardner no se presenta como un héroe perfecto: reconoce su infidelidad a su primera esposa, sus errores con Jackie, sus estallidos de ira y sus momentos de desesperación. También ofrece un retrato muy vivo de la pobreza urbana en Estados Unidos y de la experiencia de un padre sin hogar, un tema poco tratado. Su testimonio ha servido para dar visibilidad a las personas sin techo que trabajan y a los padres que crían solos a sus hijos.
Limitaciones y críticas
El libro tiene también puntos débiles. Su primera mitad, dedicada a la infancia, es muy extensa, mientras que la etapa del éxito se cuenta de forma más rápida. Algunos lectores encuentran el estilo irregular y demasiado coloquial. Pero la crítica más repetida, dirigida sobre todo a la película, es que la historia refuerza el mito del hombre hecho a sí mismo, el llamado «sueño americano»: sugiere que basta con esforzarse para salir de la pobreza y deja en segundo plano los problemas sociales que hacen que muchas personas igual de trabajadoras no lo consigan. El propio libro, en cambio, deja claro que Gardner tuvo también suerte y ayuda.
Contexto
Chris Gardner nació en Milwaukee en 1954. Tras su etapa en Bear Stearns, fundó en Chicago en 1987 la firma Gardner Rich y más tarde se dedicó también a dar conferencias motivacionales y a apoyar causas sociales. Sus memorias se publicaron en Estados Unidos en mayo de 2006, y ese mismo año, en diciembre, se estrenó la película.
La película
En busca de la felicidad (2006), dirigida por Gabriele Muccino, está protagonizada por Will Smith y por su hijo, Jaden Smith, que interpreta al pequeño Christopher. Will Smith fue candidato al Óscar al mejor actor. La película se centra solo en la etapa de los años ochenta y cambia algunos detalles: en ella el niño tiene unos cinco años, mientras que en la realidad era muy pequeño. La palabra «Happyness», mal escrita a propósito en el título original, procede de un mural con una falta de ortografía que había junto a la guardería del niño. El propio Gardner aparece brevemente en la película.
Frases de En busca de la felicidad
- «La caballería no va a venir». Es el consejo de su madre, que le enseñó a depender solo de sí mismo.
- «¿A qué se dedica? ¿Y cómo lo hace?». Las dos preguntas que Gardner hace al dueño del Ferrari rojo.
Preguntas y respuestas para estudiar En busca de la felicidad
¿Quién escribió En busca de la felicidad y cuándo?
Son las memorias del empresario estadounidense Chris Gardner, escritas con la colaboración de Quincy Troupe y Mim Eichler Rivas. Se publicaron en 2006.
¿Es una historia real?
Sí. Es la autobiografía de Chris Gardner, que vivió sin hogar con su hijo a principios de los años ochenta mientras se formaba como agente de bolsa.
¿Por qué Chris Gardner decide ser corredor de bolsa?
Porque un día vio a un hombre aparcar un Ferrari rojo, le preguntó a qué se dedicaba y descubrió que era corredor de bolsa. Pensó que era un trabajo en el que podía triunfar sin estudios universitarios si se esforzaba lo suficiente.
¿Por qué Gardner se queda sin casa?
Porque cobraba muy poco o nada mientras se formaba en Dean Witter, y cuando la madre de su hijo le dejó al niño, la pensión donde vivía no admitía niños.
¿Qué papel tiene su madre en la historia?
Es su gran apoyo moral. A pesar de la pobreza, del maltrato y de la cárcel, le enseñó a creer en sí mismo y a no esperar que nadie lo rescatara.
¿Qué diferencias hay entre el libro y la película?
El libro cuenta toda la vida de Gardner desde la infancia, con la violencia de su padrastro y sus propios errores; la película se centra solo en los meses en que vivió sin hogar. Además, en la película el niño es mayor de lo que era en realidad.
¿Cómo termina En busca de la felicidad?
Gardner aprueba el examen de agente de bolsa, consigue un hogar para su hijo, triunfa en Bear Stearns y en 1987 funda su propia empresa en Chicago, sin dejar nunca de ocuparse de sus hijos.
Opinión sobre En busca de la felicidad
En busca de la felicidad es un libro emocionante y muy fácil de leer, que engancha sobre todo cuando narra la lucha diaria de un padre por dar de comer y un techo a su hijo. Es más rico que la película, porque muestra de dónde viene la determinación de Gardner y no esconde sus defectos. Conviene leerlo con espíritu crítico: su historia es excepcional y no demuestra que cualquiera pueda salir de la pobreza solo con voluntad. Aun así, es una lectura inspiradora y un buen punto de partida para debatir en clase sobre la familia, la desigualdad y la perseverancia.
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