Novelas Novela gótica y de formación
Jane Eyre. Resumen y análisis.
de Charlotte Brontë (1847)
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De qué trata Jane Eyre (resumen corto)
Jane Eyre es una novela de Charlotte Brontë narrada por su protagonista, una huérfana pobre. Jane se cría con su tía política, la señora Reed, que la desprecia, y después en Lowood, un internado benéfico donde pasa hambre y frío y donde muere su amiga Helen Burns. Ya adulta, entra como institutriz en Thornfield Hall, al servicio del señor Rochester, un hombre brusco y misterioso del que se enamora. Él le pide matrimonio, pero en plena boda se descubre que ya está casado: su esposa, Bertha Mason, sufre locura y vive encerrada en el piso alto de la casa. Jane huye y, a punto de morir de hambre, la acogen los hermanos Rivers, que resultan ser sus primos. Hereda una fortuna y rechaza casarse con Saint John Rivers, que quiere llevarla a la India como misionera. Al volver, descubre que Bertha incendió Thornfield y murió, y que Rochester ha quedado ciego y manco. Jane se casa con él.
Sinopsis de Jane Eyre, de Charlotte Brontë
Publicada en 1847 con el seudónimo de Currer Bell, Jane Eyre fue un éxito inmediato y sigue siendo una de las novelas más queridas de la literatura inglesa. Su gran novedad es la voz de la protagonista: una mujer pobre, sin belleza ni familia, que cuenta su vida en primera persona y exige ser tratada como igual. La novela mezcla la novela de formación, que sigue el crecimiento de Jane desde la infancia, con los secretos, las risas nocturnas y los incendios de la novela gótica, y con una historia de amor apasionada en la que la protagonista nunca renuncia a su dignidad.
Resumen de Jane Eyre por capítulos
La novela tiene 38 capítulos y se publicó en tres volúmenes. Jane la escribe diez años después de casarse, y a veces se dirige directamente al lector. Aquí la resumimos según los lugares en los que vive.
Capítulos 1 a 4: Gateshead
Jane, una niña de diez años, vive en Gateshead Hall con la señora Reed, viuda de su tío materno, que en su lecho de muerte le hizo prometer que la criaría como a una hija. Sus padres, un clérigo pobre y una joven de la familia Reed, murieron de tifus cuando ella era un bebé. Su tía y sus primos, John, Eliza y Georgiana, la tratan como a una intrusa. Un día, John le tira un libro a la cabeza y ella, harta, se defiende. Como castigo, la encierran en el cuarto rojo, donde murió su tío. Jane cree ver un fantasma y se desmaya de terror.
El boticario, el señor Lloyd, sugiere enviarla a un colegio. La señora Reed recibe al señor Brocklehurst, que dirige el colegio de Lowood, y le dice que la niña es mentirosa. Al quedarse a solas con ella, Jane se rebela por primera vez: le dice que se alegra de no ser pariente suya y que nunca volverá a llamarla tía.
Capítulos 5 a 10: Lowood
Lowood es un internado para niñas huérfanas, frío y mal alimentado, donde Brocklehurst predica la humildad mientras sus hijas visten sedas. La directora, la señorita Temple, es bondadosa, y Jane se hace amiga de Helen Burns, una alumna mayor que soporta con paciencia cristiana los castigos de una profesora. Brocklehurst humilla a Jane delante de todas, subida a un taburete, como mentirosa, pero la señorita Temple escribe al señor Lloyd y la declara inocente.
En primavera, una epidemia de tifus mata a muchas alumnas. Helen, enferma de tuberculosis, se está muriendo, y Jane se cuela por la noche en su cama. Al amanecer, la encuentran dormida abrazada a su amiga muerta. La epidemia saca a la luz el abandono del colegio, que mejora. Jane pasa allí ocho años, seis como alumna y dos como profesora. Cuando la señorita Temple se casa y se marcha, Jane pone un anuncio y consigue un puesto de institutriz.
Capítulos 11 a 15: Thornfield y el señor Rochester
Con dieciocho años, Jane llega a Thornfield Hall, donde la recibe el ama de llaves, la señora Fairfax. Su alumna es Adèle, una niña francesa de unos ocho años, pupila del dueño de la casa. A veces oye en el tercer piso una risa extraña, que atribuyen a una criada, Grace Poole.
Una tarde de enero, en un camino helado, un jinete se cae del caballo y Jane lo ayuda: es el señor Edward Rochester, el dueño de Thornfield, un hombre de facciones duras, brusco e imprevisible, que disfruta conversando con ella. Le cuenta que Adèle es hija de Céline Varens, una bailarina francesa que fue su amante y lo engañó. Él no cree ser su padre, pero se hizo cargo de la niña cuando su madre la abandonó. Una noche, Jane oye una risa diabólica y encuentra en llamas las cortinas de la cama de Rochester. Lo salva echándole agua, y él le dice que fue Grace Poole y le pide silencio.
Capítulos 16 a 21: Blanche Ingram, la gitana y el señor Mason
Rochester vuelve a Thornfield con unos invitados, entre ellos la bella y altiva Blanche Ingram, con la que todos creen que va a casarse. Jane, que ya sabe que lo ama, sufre en silencio. Rochester se disfraza de vieja gitana para leer el porvenir a las damas e intenta sonsacar a Jane sus sentimientos antes de descubrirse.
Llega entonces un visitante de Jamaica, el señor Mason, cuya presencia altera a Rochester. Esa noche, un grito despierta a la casa: Mason ha sido apuñalado y mordido en el tercer piso. Jane lo cuida en secreto mientras Rochester busca un cirujano, y al amanecer Mason se marcha.
Poco después, Jane vuelve a Gateshead: su primo John ha muerto, dicen que se suicidó, y la señora Reed agoniza. Antes de morir, su tía le confiesa que tres años antes recibió una carta de John Eyre, un tío de Jane que vivía en Madeira y quería adoptarla y nombrarla heredera, y que le contestó que la niña había muerto de tifus en Lowood.
Capítulos 22 a 25: la declaración y el velo roto
Al volver, Rochester le habla de su boda con Blanche y le anuncia que tendrá que irse a Irlanda. En el huerto, junto a un castaño, Jane le declara su amor y su dignidad: ser pobre y sin belleza no significa no tener alma ni corazón. Rochester le pide entonces que sea su esposa; al día siguiente confesará que fingió cortejar a Blanche para darle celos. Esa noche, un rayo parte el castaño en dos.
Durante el noviazgo, Jane se niega a que él la cubra de joyas y sedas, y escribe a su tío John para contarle su boda. Dos noches antes, una mujer de aspecto salvaje entra en su cuarto, se prueba su velo de novia, lo rasga en dos y lo pisotea. Rochester le asegura que fue Grace Poole.
Capítulos 26 y 27: la boda interrumpida y la huida
En la iglesia, cuando el sacerdote pregunta si hay algún impedimento, un abogado, el señor Briggs, declara que Rochester se casó quince años antes en Jamaica con Bertha Mason, hermana del señor Mason, y que ella sigue viva. Rochester lleva a todos al tercer piso y les muestra a Bertha, que vive allí encerrada al cuidado de Grace Poole y se lanza contra él. Mason se había enterado de la boda por John Eyre, enfermo en Madeira.
Rochester le cuenta a Jane su historia: su padre lo casó por dinero con Bertha, que pronto mostró signos de locura, y él la trajo a Inglaterra y la encerró. Le suplica que se vaya con él al sur de Francia y vivan como marido y mujer. Jane lo ama, pero se niega a ser su amante. Esa noche, en sueños, una figura luminosa a la que ella llama madre le dice: «Hija mía, huye de la tentación». Antes del amanecer, se marcha de Thornfield con veinte chelines.
Capítulos 28 a 35: Moor House y Saint John Rivers
Un coche la deja en un cruce de caminos de los páramos, y Jane olvida en él su equipaje. Durante días mendiga, duerme al raso y llega a comer gachas que iban a echar a los cerdos. Medio muerta, llama a la puerta de Moor House, de donde la criada la echa, hasta que el clérigo Saint John Rivers la acoge. Sus hermanas, Diana y Mary, la cuidan, y Jane se presenta con un nombre falso, Jane Elliott.
Saint John le consigue un puesto de maestra en la escuela de niñas del pueblo, Morton. Es un hombre frío y ambicioso, que ama a la rica y bella Rosamond Oliver, pero renuncia a ella porque quiere ser misionero en la India. Un día descubre el verdadero nombre de Jane y le revela que su tío John Eyre ha muerto y le ha dejado veinte mil libras, y que los Rivers son sus primos. Jane, feliz de tener por fin una familia, reparte la herencia en cuatro partes iguales.
Saint John le pide que se case con él y lo acompañe a la India. Jane acepta ir como su hermana, no como su esposa, porque sabe que él no la ama. Cuando está a punto de ceder a su presión, oye en la noche la voz de Rochester que la llama: «¡Jane! ¡Jane! ¡Jane!». Ella responde que ya va.
Capítulos 36 a 38: Ferndean
Jane encuentra Thornfield convertido en una ruina ennegrecida. El posadero le cuenta que, dos meses después de su huida, Bertha prendió fuego a la casa y quemó la cama de la institutriz. Rochester sacó a los criados y subió al tejado para salvar a su mujer, pero ella saltó y se mató. Al bajar, la escalera se derrumbó: perdió un ojo y una mano, y el otro ojo quedó ciego. Vive retirado en Ferndean, una vieja casa en medio del bosque, con dos criados.
Jane se presenta allí. Rochester, amargado y humillado, teme que ella no quiera atarse a un hombre lisiado, pero cuando le pide matrimonio, Jane, ahora rica e independiente, acepta. Él le confiesa que una noche la llamó desesperado y oyó su respuesta. El último capítulo empieza con una frase famosa: «Lector, me casé con él». Tras dos años de matrimonio, Rochester recupera la vista de un ojo, la suficiente para ver que su primer hijo ha heredado sus ojos. Diana y Mary se casan, y Saint John trabaja en la India, donde espera la muerte con fe.
Inicio, nudo y desenlace de Jane Eyre
- Inicio (capítulos 1 a 10): la infancia de Jane en Gateshead y en Lowood.
- Nudo (capítulos 11 a 27): Jane se enamora de Rochester en Thornfield. La boda se interrumpe al descubrirse que él está casado con Bertha Mason, y Jane huye.
- Desenlace (capítulos 28 a 38): Jane encuentra a sus primos y una herencia, rechaza a Saint John y vuelve con Rochester, viudo y ciego, con quien se casa.
Personajes de Jane Eyre
Personajes principales
- Jane Eyre: la narradora. Pequeña, pobre y poco agraciada, pero inteligente, apasionada y orgullosa. Necesita amor, pero nunca a costa de su independencia ni de su conciencia.
- Edward Rochester: el dueño de Thornfield. Sarcástico, apasionado y atormentado por su pasado, oculta a su esposa enferma y está dispuesto a engañar a Jane para casarse con ella.
- Saint John Rivers: primo de Jane. Clérigo íntegro, frío y dominante, que sacrifica el amor a su vocación de misionero.
- Bertha Mason: la primera esposa de Rochester, una criolla de Jamaica a la que su marido mantiene encerrada en el tercer piso de Thornfield.
Personajes secundarios
- La señora Reed: la tía política de Jane, cruel con ella hasta el final.
- Helen Burns: la amiga de Jane en Lowood, que le enseña a soportar la injusticia con paciencia y fe.
- El señor Brocklehurst y la señorita Temple: el director hipócrita de Lowood y la directora bondadosa que protege a Jane.
- La señora Fairfax, Adèle y Grace Poole: el ama de llaves de Thornfield, la alumna de Jane y la criada que vigila a Bertha.
- Diana y Mary Rivers: las primas de Jane, cariñosas e inteligentes.
Temas y símbolos de Jane Eyre
Temas principales
- La independencia y la dignidad: Jane rechaza ser la amante de Rochester y la esposa sin amor de Saint John. Solo se casa cuando puede hacerlo en igualdad.
- El amor y la conciencia: la novela enfrenta la pasión con los principios morales, y Jane elige su conciencia aunque le rompa el corazón.
- La condición de la mujer: Jane reivindica que las mujeres sienten como los hombres y necesitan, como ellos, actividad y libertad.
- La clase social: como institutriz, Jane no es criada ni señora, y sufre el desprecio de los ricos.
Símbolos
- El cuarto rojo: el encierro y el miedo de la infancia, que se repiten en el encierro de Bertha.
- El castaño partido por el rayo: anuncia la separación de Jane y Rochester.
- El fuego: la pasión y la locura, presentes en los dos incendios de Thornfield.
Análisis de Jane Eyre
Estructura y estilo
La novela sigue la vida de Jane a través de cinco lugares, cada uno con una prueba distinta. Está contada en primera persona por una Jane adulta, con una voz directa y apasionada que a veces se dirige al lector. Combina el realismo, en la descripción de Lowood o de la vida de una institutriz, con elementos góticos como la mansión con un secreto, las risas en la noche o la voz que cruza la distancia.
Contexto
Charlotte Brontë nació en 1816 en Thornton, en Yorkshire, y murió en 1855 en Haworth, con treinta y ocho años, poco después de casarse. Vivió casi siempre en la casa parroquial de Haworth con sus hermanas Emily, autora de Cumbres borrascosas, y Anne. Las tres publicaron con seudónimos masculinos: Charlotte firmó como Currer Bell. Jane Eyre salió en octubre de 1847, en tres volúmenes, con el subtítulo de Una autobiografía. Lowood se inspira en el colegio de Cowan Bridge, donde estudió Charlotte y del que salieron enfermas de tuberculosis sus dos hermanas mayores, Maria y Elizabeth, que murieron poco después. Helen Burns está inspirada en Maria.
En 1966, la escritora Jean Rhys publicó Ancho mar de los Sargazos, que cuenta la vida de Bertha Mason antes de llegar a Thornfield, y en 1979 las críticas Sandra Gilbert y Susan Gubar tomaron a Bertha como símbolo de la mujer reprimida en su ensayo La loca del desván.
Adaptaciones
Entre las muchas versiones destacan la película de Robert Stevenson (1943), con Joan Fontaine y Orson Welles; la de Franco Zeffirelli (1996), y la de Cary Fukunaga (2011), con Mia Wasikowska y Michael Fassbender.
Frases de Jane Eyre
En traducción propia del original inglés:
- «Me alegro de que no sea usted pariente mía. No volveré a llamarla tía mientras viva». Jane a la señora Reed, en el capítulo 4.
- «Se supone que las mujeres deben ser muy tranquilas, pero las mujeres sienten exactamente igual que los hombres». Jane, en el capítulo 12.
- «¿Cree que, porque soy pobre, insignificante, fea y pequeña, no tengo alma ni corazón? ¡Se equivoca! Tengo tanta alma como usted y tanto corazón como usted». Jane a Rochester, en el capítulo 23.
- «No soy un pájaro, y ninguna red me atrapa: soy un ser humano libre, con una voluntad independiente». Jane a Rochester, en el capítulo 23.
- «Yo me importo a mí misma. Cuanto más sola, más sin amigos y más sin apoyo esté, más me respetaré». Jane, al negarse a ser la amante de Rochester, en el capítulo 27.
- «Lector, me casé con él». Primera frase del capítulo 38.
Preguntas y respuestas para estudiar Jane Eyre
¿Quién escribió Jane Eyre y cuándo?
La inglesa Charlotte Brontë. Se publicó en 1847 con el seudónimo de Currer Bell.
¿Quién es la mujer encerrada en Thornfield?
Bertha Mason, la esposa de Rochester, con la que se casó en Jamaica quince años antes. Sufre locura, y él la mantiene escondida en el tercer piso al cuidado de Grace Poole.
¿Por qué huye Jane de Thornfield?
Porque, al saber que Rochester está casado, solo podría quedarse como su amante, y su conciencia y su dignidad no se lo permiten, aunque lo ama.
¿Por qué rechaza Jane a Saint John?
Porque él no la ama: quiere una esposa útil para su misión en la India. Jane está dispuesta a acompañarlo como hermana, pero no a casarse sin amor.
¿Cómo termina Jane Eyre?
Jane vuelve a buscar a Rochester y descubre que Bertha ha muerto en el incendio de Thornfield y que él ha quedado ciego y manco. Se casa con él, y con el tiempo Rochester recupera la vista de un ojo, a tiempo para ver a su primer hijo.
¿Qué relación tiene la novela con Cumbres borrascosas?
Las dos se publicaron en 1847 y las escribieron dos hermanas, Charlotte y Emily Brontë. Ambas mezclan la pasión amorosa con elementos góticos, pero Jane Eyre tiene un final feliz y una protagonista mucho más racional.
Opinión sobre Jane Eyre
Jane Eyre se lee con la intensidad de una novela de suspense y con la cercanía de un diario. Su protagonista, rebelde y fiel a sí misma, sigue resultando muy moderna. A cambio, algunas coincidencias son poco creíbles, como que la mendiga llegue justo a la casa de sus primos, y el retrato de Bertha, presentada casi como un animal, hoy incomoda. Aun así, es una de las grandes novelas del siglo XIX y una lectura imprescindible.
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