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Cápsulas Literarias
Portada de La Regenta

Novelas Realismo, Novela Psicológica, Novela Social

La Regenta. Resumen y análisis.

de Leopoldo Alas Clarín (1884–1885)

  • 13 min de lectura
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De qué trata La Regenta (resumen corto)

La Regenta es la gran novela de Leopoldo Alas, Clarín. En Vetusta, una ciudad de provincias inspirada en Oviedo, vive Ana Ozores, a quien todos llaman la Regenta porque está casada con don Víctor Quintanar, antiguo regente de la Audiencia, un hombre bondadoso pero mucho mayor que ella y más interesado en la caza y el teatro que en su esposa. Ana, sin hijos e insatisfecha, se debate entre dos hombres. Por un lado, su confesor, don Fermín de Pas, el ambicioso Magistral de la catedral, que la guía hacia una religiosidad exaltada y acaba enamorándose de ella. Por otro, don Álvaro Mesía, el seductor más famoso de la ciudad, que se propone conquistarla. Después de tres años de dudas, crisis místicas y tentaciones, Ana cae en brazos de Mesía. Una criada los delata, Quintanar reta a Mesía a un duelo y muere de un disparo. Mesía huye, y Ana se queda sola, despreciada por toda Vetusta y rechazada por el Magistral.

Sinopsis de La Regenta, de Leopoldo Alas, Clarín

Publicada en dos tomos en 1884 y 1885, La Regenta está considerada por muchos críticos la mejor novela española del siglo XIX y una de las cumbres del realismo europeo, a la altura de Madame Bovary o Anna Karenina. Es la historia de un adulterio, pero sobre todo es el retrato implacable de una ciudad de provincias, con su clero, su nobleza, sus caciques y sus murmuraciones, y el análisis psicológico de una mujer atrapada en un mundo que no le permite vivir. Clarín muestra cómo la hipocresía, la envidia y el aburrimiento de toda una sociedad empujan a su protagonista hacia la caída, y por eso la novela escandalizó a muchos de sus contemporáneos.

Resumen de La Regenta por capítulos

La novela tiene treinta capítulos, repartidos en dos tomos. Los quince primeros transcurren en solo tres días de octubre y sirven para presentar a los personajes, su pasado y la ciudad. Los quince últimos abarcan tres años, durante los cuales se desarrolla la historia de Ana y sus dos pretendientes.

Capítulos 1 y 2: el Magistral y Vetusta

La novela comienza una tarde de otoño en la que la ciudad duerme la siesta. Don Fermín de Pas, canónigo magistral de la catedral y provisor del obispado, sube a la torre con un catalejo y contempla Vetusta como si fuera suya. Desde allí observa sus barrios: la Encimada, el viejo barrio de la nobleza y el clero; la Colonia, donde viven los ricos indianos que han vuelto de América, y los barrios obreros de las fábricas. De Pas, alto, atractivo y con una gran inteligencia, domina al bondadoso obispo y es el hombre más poderoso de la ciudad, aunque tiene muchos enemigos entre el propio clero, que lo acusan de ambicioso y de enriquecerse.

En la catedral se comenta una noticia: la Regenta, la mujer más hermosa y virtuosa de Vetusta, ha decidido cambiar de confesor. El anciano arcipreste, don Cayetano Ripamilán, que la confesaba hasta entonces, se la cede al Magistral.

Capítulos 3 a 5: la vida de Ana Ozores

La noche antes de su confesión general, Ana no puede dormir. Tumbada sobre una piel de tigre, repasa su vida. Su madre, una modista italiana, murió al darla a luz, y su padre, don Carlos Ozores, un hombre de ideas liberales, apenas se ocupó de ella. La crió un aya cruel e hipócrita, doña Camila. Cuando Ana tenía unos diez años, pasó una noche en una barca con un niño, Germán, en un juego inocente, y la gente del pueblo convirtió aquella aventura en un escándalo. Desde entonces, Ana se sintió culpable de un pecado que no entendía.

Tras la muerte de su padre, Ana fue a vivir a Vetusta con sus tías, dos solteronas nobles y arruinadas que solo pensaban en casarla bien. Para librarse de ellas, aceptó casarse con don Víctor Quintanar, un magistrado aragonés mucho mayor que ella. Quintanar es bueno y la quiere como a una hija, pero su matrimonio carece de pasión. Ana tiene ahora veintisiete años, no tiene hijos y siente que su vida está vacía.

Capítulos 6 a 15: el Casino, Mesía y la confesión

Mientras tanto, en el Casino de Vetusta, los hombres de la ciudad murmuran y discuten. Allí reina don Álvaro Mesía, presidente del Casino y jefe del partido liberal, un elegante seductor que se reparte el poder con el marqués de Vegallana, jefe de los conservadores. Mesía, que presume de haber conquistado a las mujeres más hermosas, se propone seducir a la Regenta. Su antigua amante, Visitación, amiga de Ana, lo anima y lo ayuda.

Ana hace su confesión general con don Fermín y queda impresionada por su comprensión. Él, a su vez, se siente atraído por la inteligencia y la sensibilidad de aquella mujer, aunque al principio solo piensa en convertirla en una muestra de su poder espiritual. Clarín cuenta también la historia del Magistral: su madre, doña Paula, una campesina pobre, ambiciosa y sin escrúpulos, lo hizo estudiar para cura y ha construido una fortuna gracias a él, con negocios turbios como la tienda de objetos religiosos que ha arruinado a la de un competidor, don Santos Barinaga. Doña Paula controla a su hijo y vigila celosa a todas las mujeres que se le acercan.

En esos tres días, Ana pasea, recibe visitas, asiste a reuniones en casa de los marqueses de Vegallana y siente por primera vez la atracción de Mesía, que la mira desde la calle a caballo. La primera parte termina con Ana dividida entre la vida espiritual que le ofrece el Magistral y la tentación que representa don Álvaro.

Segunda parte: el Tenorio y la crisis de Ana

La segunda parte comienza en el capítulo 16, en noviembre. El día de Todos los Santos, Ana asiste por primera vez a una representación de Don Juan Tenorio en el palco de los Vegallana, junto a Mesía. Se identifica con doña Inés y siente que don Álvaro es su don Juan, pero decide resistir. Poco después, harta de la indiferencia de su marido y del ambiente de la ciudad, cae gravemente enferma de los nervios.

Segunda parte: el misticismo y la procesión

Durante su larga convalecencia, Ana lee a santa Teresa y vive una intensa crisis religiosa. El Magistral se convierte en su guía y en su amigo más íntimo: ella lo llama su hermano mayor del alma. Pero don Fermín, que hasta entonces se creía por encima de las pasiones, comprende que está enamorado de ella y siente unos celos terribles de Mesía. Al mismo tiempo, sus enemigos aprovechan la muerte de don Santos Barinaga, que muere arruinado y maldiciendo al Magistral, para atacarlo.

Para demostrar su fe, y animada por don Fermín, Ana desfila descalza y vestida de nazareno en la procesión del Viernes Santo, ante los ojos de toda Vetusta. Es el gran triunfo del Magistral, pero para Ana resulta una humillación. Su marido se avergüenza, la ciudad se burla y ella empieza a sentir que se ha equivocado.

Segunda parte: la seducción

Después de la procesión, la devoción de Ana se enfría y Mesía gana terreno. Pasan los meses entre reuniones, bailes y excursiones, como la que el grupo de los Vegallana hace a su finca de El Vivero, donde el Magistral busca a Ana desesperado bajo la lluvia. Mesía, cada vez más cerca, aprovecha la soledad de Ana, la debilidad de Quintanar y la complicidad de Visitación. Al final del capítulo 28 se sugiere que Ana se ha entregado a él, y en el 29 se confirma el adulterio. Don Álvaro entra de noche en la casa por el balcón, con la ayuda de Petra, la criada de Ana, una joven ambiciosa que también ha sido su amante. Pero Petra, despechada, se pone al servicio del Magistral.

Capítulo 30: el duelo y el final

Petra prepara la trampa: adelanta el reloj para que Quintanar salga de caza más temprano y sorprenda a Mesía saltando del balcón de Ana al amanecer. Quintanar, destrozado, duda entre perdonar y vengarse, como en los dramas de honor de Calderón que tanto le gustan. El Magistral, loco de celos, lo empuja a defender su honra. Quintanar reta a Mesía a un duelo a pistola. En el duelo, Mesía lo hiere de muerte, y Quintanar muere poco después. Don Álvaro huye a Madrid.

Ana cae enferma y queda completamente sola. Vetusta, que tanto había animado su caída con murmuraciones, le da la espalda. Solo la acompaña el fiel Frígilis. Tiempo después, en octubre, Ana vuelve a la catedral para confesarse con don Fermín. El Magistral sale del confesionario y la mira con un odio tan terrible que ella se desmaya en la capilla. Celedonio, el acólito, la encuentra sola y, por un placer perverso, la besa en los labios. Ana vuelve en sí con la sensación de haber sentido en la boca el vientre frío de un sapo.

Inicio, nudo y desenlace de La Regenta

  • Inicio: en Vetusta, Ana Ozores, la Regenta, casada sin amor con el anciano Quintanar, cambia de confesor y se pone en manos del Magistral, mientras Mesía se propone seducirla.
  • Nudo: durante tres años, Ana se debate entre la exaltación religiosa que le ofrece don Fermín, que se enamora de ella, y la tentación de don Álvaro, hasta que cae en sus brazos.
  • Desenlace: la criada Petra los delata, Quintanar muere en el duelo con Mesía, que huye, y Ana queda sola, despreciada por Vetusta y rechazada por el Magistral.

Personajes de La Regenta

Personajes principales

  • Ana Ozores: la Regenta. Hermosa, sensible, inteligente y profundamente insatisfecha. Educada sin cariño y casada sin amor, oscila entre el misticismo y el deseo.
  • Fermín de Pas: el Magistral, canónigo y provisor del obispado. Ambicioso, culto y dominante, controla la vida religiosa de Vetusta. Se enamora de Ana y vive ese amor como una tortura.
  • Álvaro Mesía: presidente del Casino y jefe del partido liberal. Elegante, vanidoso y frío, es el don Juan de Vetusta, que quiere a Ana como un trofeo más.
  • Víctor Quintanar: el marido de Ana, antiguo regente de la Audiencia. Bondadoso, ingenuo y aficionado a la caza, las plantas y el teatro del Siglo de Oro.

Personajes secundarios

  • Doña Paula: la madre del Magistral, avariciosa y dominante, que maneja la vida y la fortuna de su hijo.
  • Frígilis: el mejor amigo de Quintanar, un hombre sencillo y bueno, amante de la naturaleza, el único que no abandona a Ana.
  • Visitación: amiga de Ana y antigua amante de Mesía, chismosa y envidiosa, que favorece la seducción.
  • Petra: la criada de Ana, resentida y ambiciosa, que provoca el descubrimiento del adulterio.
  • Los marqueses de Vegallana: la familia más poderosa de la nobleza local, en cuya casa se reúne la buena sociedad.
  • Don Cayetano Ripamilán: el viejo arcipreste, antiguo confesor de Ana.
  • Don Fortunato Camoirán: el obispo, un hombre santo y humilde dominado por el Magistral.
  • Don Santos Barinaga: comerciante arruinado por los negocios de doña Paula.
  • Celedonio: el acólito de la catedral, protagonista de la escena final.
  • Doña Camila: el aya que crió a Ana con crueldad.
  • Las tías de Ana: doña Anuncia y doña Águeda, que la acogen en Vetusta.
  • Obdulia Fandiño: viuda coqueta y escandalosa de la alta sociedad.

Temas y símbolos de La Regenta

Temas principales

  • El adulterio: como en otras grandes novelas de la época, la infidelidad de la protagonista es el eje de la trama y la causa de su destrucción.
  • La hipocresía social: Vetusta presume de moral, pero vive de murmuraciones, envidias, vicios ocultos e intereses.
  • La religión y el clero: Clarín critica a un clero ambicioso y mundano, representado por el Magistral, y una religiosidad hecha de apariencias.
  • La situación de la mujer: Ana no tiene más destino que el matrimonio, y su deseo de una vida plena choca con una sociedad que la vigila y la juzga.
  • El deseo y la represión: tanto Ana como el Magistral luchan contra sus propios deseos, disfrazándolos de sentimientos espirituales.
  • El aburrimiento de la vida provinciana: el tedio de Vetusta empuja a los personajes a buscar emociones prohibidas.

Símbolos

  • Vetusta: su nombre significa vieja. Representa una sociedad anticuada, inmóvil y opresiva.
  • La torre de la catedral: el poder del Magistral, que contempla y domina la ciudad desde lo alto.
  • El catalejo: el deseo de control y la vigilancia que todos ejercen sobre todos.
  • Don Juan Tenorio: la obra de Zorrilla anticipa el conflicto entre Ana y Mesía, que se ve a sí mismo como un don Juan.
  • El sapo: la repugnancia, la humillación final de Ana y la podredumbre moral de Vetusta.

Análisis de La Regenta

Estructura

La novela tiene una estructura muy original. La primera mitad dedica quince capítulos a solo tres días, con un ritmo lento que permite conocer a fondo a los personajes, su pasado y la ciudad. La segunda mitad acelera el tiempo y abarca tres años. La historia empieza y termina en la catedral y en el mes de octubre, lo que da a la novela una estructura circular: todo vuelve al principio, pero Ana lo ha perdido todo.

Estilo

Clarín usa con maestría el estilo indirecto libre, que permite al lector entrar en la mente de los personajes y escuchar sus pensamientos sin que el narrador los interrumpa. Es una técnica que había usado Flaubert y que Clarín lleva más lejos que ningún otro novelista español de su tiempo. A ello suma una ironía constante, descripciones minuciosas y un tono a menudo satírico. La novela se relaciona con el realismo y con el naturalismo, por la importancia que da a la herencia, la educación y el ambiente en el comportamiento de los personajes.

Contexto

Leopoldo Alas (Zamora, 1852 – Oviedo, 1901), que firmaba con el seudónimo de Clarín, fue catedrático de Derecho en la Universidad de Oviedo y el crítico literario más temido de su época. La Regenta se publicó en Barcelona, en la editorial de Daniel Cortezo, en dos tomos fechados en 1884 y 1885. Los habitantes de Oviedo se reconocieron en Vetusta, y el obispo de la ciudad publicó una pastoral contra la novela. Durante décadas fue poco leída y hasta el siglo XX no se reconoció como una obra maestra. Clarín escribió también la novela Su único hijo y cuentos muy conocidos, como ¡Adiós, Cordera!.

Adaptaciones

En 1974, Gonzalo Suárez dirigió una película con Emma Penella como Ana Ozores. En 1995, Televisión Española emitió una serie dirigida por Fernando Méndez-Leite, con Aitana Sánchez-Gijón como la Regenta y Carmelo Gómez como el Magistral.

Frases de La Regenta

  • «La heroica ciudad dormía la siesta». Es la primera frase de la novela.
  • «El viento Sur, caliente y perezoso, empujaba las nubes blanquecinas». Continúa la descripción inicial de Vetusta.
  • «El vientre viscoso y frío de un sapo». Es lo que Ana cree sentir en la boca en la última línea de la novela.

Preguntas y respuestas para estudiar La Regenta

¿Quién escribió La Regenta y cuándo?

La escribió Leopoldo Alas, Clarín, y se publicó en dos tomos, en 1884 y 1885.

¿Por qué llaman a Ana la Regenta?

Porque su marido, don Víctor Quintanar, fue regente de la Audiencia de Vetusta, es decir, el presidente de ese tribunal.

¿Qué ciudad es Vetusta?

Es una ciudad imaginaria, pero inspirada claramente en Oviedo, donde vivió Clarín. Su nombre significa vieja.

¿Quién es el Magistral?

Es don Fermín de Pas, canónigo de la catedral y confesor de Ana. Es el hombre más poderoso de Vetusta y acaba enamorado de ella.

¿Qué es el estilo indirecto libre?

Es una técnica en la que el narrador reproduce los pensamientos de un personaje con sus propias palabras, sin introducirlos con verbos como «pensó» o «dijo». En La Regenta sirve para mostrar la vida interior de Ana y del Magistral.

¿Cómo se descubre el adulterio?

Petra, la criada, adelanta el reloj para que Quintanar salga de caza antes de lo habitual y vea a Mesía saliendo por el balcón de Ana al amanecer.

¿Cómo termina La Regenta?

Quintanar muere en un duelo con Mesía, que huye a Madrid. Ana, despreciada por todos, va a confesarse con el Magistral, que la rechaza con odio. Ella se desmaya y el acólito Celedonio la besa, y Ana siente como si un sapo le hubiera tocado la boca.

Opinión sobre La Regenta

La Regenta es una novela larga y exigente, sobre todo en su primera parte, donde apenas ocurre nada durante cientos de páginas. Pero quien tenga paciencia descubrirá una obra extraordinaria, con personajes de una complejidad asombrosa, como Ana o el Magistral, y un retrato de la sociedad tan preciso y tan irónico que sigue siendo actual. Es una lectura que requiere tiempo, pero que se queda para siempre en la memoria. Imprescindible para entender la literatura española.

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